“No tengan miedo”. Esa fue la frase que escucharon los tres pastorcillos portugueses de Aljustrel el 13 de mayo de 1917. Con esas palabras, la Virgen María se dirigió por primera vez a Lucía dos Santos, de 10 años, y a sus primos Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 7 años.
Hoy la Iglesia Católica celebra a Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más queridas del mundo.
“Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”, pidió la Virgen a los pequeños, en medio de los horrores de la Primera Guerra Mundial.
Desde entonces, Fátima se convirtió en un llamado permanente a volver a Dios, confiar en María y ofrecer sacrificio por los pecadores.
A pesar de las burlas y persecuciones que sufrieron, los niños permanecieron fieles a lo que habían visto y escuchado. Con el tiempo, la Iglesia reconoció la autenticidad de las apariciones y la devoción a Nuestra Señora de Fátima se expandió por todo el mundo.
Francisco y Jacinta Marto fallecieron siendo muy pequeños y fueron canonizados por el Papa Francisco en 2017, convirtiéndose en los santos no mártires más jóvenes de la Iglesia.
Sor Lucía dedicó el resto de su vida a custodiar el mensaje que la Virgen dejó al mundo. Hoy, más de un siglo después, el mensaje de Fátima sigue vigente: oración, sacrificio, conversión y paz.
Esta tarde, se transmitirá una misa especial en honor a la Virgen de Fátima, por las pantallas de NPY.
Papa León recordó a la Virgen de Fátima.
Hoy, fiesta litúrgica de la #VirgendeFátima, dirigimos la mirada al santuario donde la Virgen María entregó a los tres pastorcitos un mensaje de #paz. Encomendamos al Corazón Inmaculado de María el grito de paz y concordia que se eleva desde todos los rincones del mundo,…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) May 13, 2026