Ya pasaron 24 horas de la extraña desaparición del pequeño Mathias Fernando, de dos años, en la colonia Kokue Pyahu de Pedro Juan Caballero.
El nene estaba viviendo con sus abuelos maternos y el hecho coincide con los trámites legales que su papá, Fernando Vidal Dacunha, estaba realizando esta semana para llevar al nene y a su hermanita de un año a vivir con la abuela paterna. El hombre aclaró que está separado de la mamá en buenos términos, por lo que sospecha que hay “gato encerrado” en el entorno.
“Yo más confío en que está retenido, en que está en manos de alguna persona”, dijo el papá que no cree que su hijo se haya perdido solo.
Fernando criticó duramente que los abuelos maternos tardaron tres horas en avisarle.
“A mi hijo a las 08:00 dicen que desapareció y ellos llegaron a avisarme a las 11:00 recién”, se quejó.
Por eso, la Fiscalía e Investigaciones ya les toman declaración para ver si caen en contradicciones, mientras rastrean un Toyota Allion negro que según vecinos alzó a la criatura.
Pillaron sus huellitas con las de un perro
En medio de la hipótesis de un rapto, la policía pilló pisadas fresquitas en un barro y la abuela materna reconoció al toque que el tamaño y el diseño coinciden con la pantufla de Mathias.
Al lado mismo de las marcas había huellas de un perro, por lo que se maneja que el nene pudo haber ingresado a la zona boscosa siguiendo al animalito con el que estaba jugando antes de perderse. Los intervinientes bajaron hasta un arroyo para buscar entre las piedras.
Carrera contra la tormenta
Lo que más preocupa es que se viene una tormenta. El comandante de los bomberos amarillos de la Compañía K51, Ramón Flores, pidió socorro urgente a las Fuerzas Armadas para que los militares den apoyo con la esperanza de encontrar el bebé sano y salvo.