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Escribana apresó vacas de una abuelita porque entraron a su propiedad

Los animales son de una humilde doña de 77 años que está pasando las de Caín por culpa de su vecina.

Encerradas en un pequeño transganado trancado con un candado, amanecieron este viernes las dos vaquitas de doña Delicia Martínez de González. La abuelita de 77 años, vive uno de los momentos más tristes de su vida en la comunidad Calle 12 de Junio de la ciudad de Capiibary, departamento de San Pedro.

Luego de más de 20 años ordeñando a su lechera cada madrugada, hoy no pudo hacerlo. Como tampoco pudo cumplir con el reparto de leche que alimenta a su marido de 82 años y su hijo que está en silla de ruedas.

El motivo: una vecina metió a su vaca y la ternerita de esta al transportador de ganado y las llevó a la comisaría 17 local. Se trata de una conocida escribana de la zona, Sonia Elizabeth González Esquivel, quien llevó consigo la llave de los candados que impidieron a los agentes de policía devolver a la afectada sus animales.

"No creo que hayan amanecido cómodos los animales ahí, vamos a ver qué hacen los defensores de los animales con respecto a este caso", lamentó el comisario Pedro Ruiz, jefe de la comisaría. El uniformado contó que todo el pleito empezó ayer a la mañana, cuando las vacas de doña Delicia entraron al patio de la escribana, debido al mal estado del alambrado de la propiedad de González.

"Según manifestó ella a eso de las 14:00 se percató que en su patio había dos vacas que no eran suyas. Por mala vecina hizo eso, no constituye ningún delito que un animal ajeno entre en su patio. No le dejó que pase a sacar sus animales y les trajo acá", apuntó el efectivo policial.

La abuelita desesperada también llegó a la comisaría pero pese a la voluntad de los policías de devolverle sus animales no pudieron hacerlo, pues la escribana llevó la llave y la fiscal de turno aún no aparece. "Mi suegra no pudo dormir anoche. Está muy mal", comentó a EXTRA Julio Contreras.

El yerno de la mujer mencionó que anoche se comunicó con ellos una asistente fiscal, pero que hasta el momento no han tenido respuesta favorable. "Esa señora todo el tiempo crea problemas. Es una estafadora, quiere que le paguemos dos millones", añadió. La plata que les exige es porque supuestamente, según ella, las dos vacas de la humilde vecina comieron todo el pasto... de sus quince quince vacas.

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