Mientras grababa y mostraba su rostro todo ensangrentado, Javier Coronel (46), visiblemente alterado, decía: “es una injusticia de la gran pu**, es un desastre esta gente”, asegurando que una agente de la Patrulla Caminera lo había agredido.
El video se hizo viral porque el propio Coronel lo subió, y ahí se escucha a la zorra gris respondiéndole, bien tranquila: “anina eñenegase, don” (no quieras negarte).
“Chemohuvy ko” (me hiciste sangrar), insistió el conductor, alzándole la voz mientras se limpiaba la sangre que le corría en la cara.
Pasó a eso de las 19:30 del viernes. En contacto con EXTRA, Javier contó que estaba tomando por el último día de clase de su hija y que le bajó dos latas de cervezas. Ese día fue a buscarle en su vehículo a la adolescente y justo estaba pasando por el puesto de la Caminera de Coronel Bogado, Itapúa, cuando lo pararon.
Según él, la agente Lilian Almirón le pidió sus documentos. Javier dijo que conversó con ella y le explicó que había tomado un poco, pero que igual necesitaba pasar.
Asegura que la mujer no quiso dejarlo seguir y que le pidió nuevamente los papeles. Tenía su habilitación arriba del retrovisor, en una cajita, y cuando se sentó en el auto para alcanzarlos, ahí, según él, ocurrió todo.
“Cuando me siento en el auto esa Caminera me agarró la puerta, me dio un manotazo, me arañó y me reventó la cara. En la nariz, debajo del ojo, en el labio, todo me dejó sangrando” relató.
Dijo que la agente negó todo y que le repetía “yo no te toqué” aunque él asegura que es imposible que se haya arañado solo. “Yo saqué mi teléfono cuando sentí el arañazo” explicó. Dijo que vio su cara llena de sangre en el retrovisor y que ahí se enojó. “Le dije que no me iba a hacer la prueba, que ella no tenía derecho a hacerme eso” recordó.
Versión de la agente
Por su parte, el jefe del destacamento de Coronel Bogado, el inspector Víctor Caballero, contó la versión de la agente. Ella le señaló que el conductor se negó en todo momento a hacerse el alcotest y que primero entregó sus documentos sin problemas, pero después, cuando le iban a hacer la prueba, volvió a negarse y tironeó con fuerza los papeles.
“Le facilitó todos los documentos y la compañera le iba a realizar la prueba de alcotest. Ahí en todo momento él se negó a realizarse la prueba. Después estiró con fuerza su mano, su documento que la compañera tenía y al estirar él mandó los documentos y su mano a su cara” detalló.
Según esa versión, así se habría lastimado y supuestamente sí intentó darse a la fuga.
Al final el alcotest salió 0.546 mg/L
Según la versión del conductor, la agente creyó que iba a huir.
Poco después pasó una patrullera y los policías se acercaron. Javier dijo que ellos sí le hablaron bien y que por eso accedió a hacerse la prueba recién ahí. Más tarde se confirmó que el alcotest le dio 0.546 mg/L y que su vehículo quedó incautado. También deberá pagar una multa de G. 2.500.000.
“Tengo mi merecido, estoy consciente de mi falta, yo voy a pagar mi multa” reconoció.