01 jul. 2026

En Foz denuncian a sus vecinos franqueños por barulletos

Las ondas del río hace que el ruido llegue como más amplitud, asegún los afectados. Ya juntaron firmas y hasta pidieron socorro a la cancillería porque no pueden ni dormir.

Muelle Presidente Franco

La gente escucha música a todo volumen, enciende las luces de sus coches, bebe y pierde el control. Y no son solo los paraguayos, también hay brasileños, afirman los vecinos de Foz.

Foto: Vanguardia

Dolores de cabeza y hasta pirevai hay del otro lado del río, en Foz de Iguazú, Brasil. Resulta que los residentes reportan molestos ruidos provenientes del municipio de Presidente Franco, Alto Paraná.

El Consulado General de Paraguay incluso ya intervino y mandó los documentos al Ministerio de Relaciones Exteriores con una petición firmada por los vecinos, solicitando que cese del barullo.

El documento, con más de 500 firmas y legalizado ante notario, fue entregado en la oficina consular este lunes 29 de junio, por residentes y representantes de la Armada y la Fuerza Aérea brasileñas. Paralelamente, otro grupo inició una petición en la web para respaldar la solicitud.

“La música a alto volumen perturba la paz, ya que puede oírse a cualquier hora del día o de la noche, especialmente durante las primeras horas de la mañana y los fines de semana, interrumpiendo en última instancia el sueño de las personas”, dice parte de la nota.

Aseguran que el ruido que excede los límites legales que es causado por grupos que se reúnen regularmente en un muelle conocido solo como “Muelle de Presidente Franco” a orillas del río Paraná, y afecta a zonas residenciales en Porto Meira, Vila Portes, el centro de la ciudad y la región de Boicy, incluyendo edificios y condominios.

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Los perros se reúnen en el muelle y por las ondas del agua, el ruido llega más fuerte hacia Foz.

La distancia en línea recta entre el muelle de Presidente Franco (Paraguay) y Porto Meira (Foz de Iguazú, Brasil) es de aproximadamente 0.73 kilómetros (unos 730 metros), cruzando directamente el río Paraná.

Entre los afectados se encuentran algunos de los técnicos y controladores responsables de la seguridad del tráfico aéreo en Argentina, Brasil y Paraguay que viven cerca de las orillas del río Paraná, interrumpiendo finalmente su sueño, algo que podría afectar directamente a sus funciones, aseguran.

“La intensidad del sonido, además de atravesar el río con su potencia amplificada, también excede los límites razonables de la convivencia urbana y genera malestar colectivo, comprometiendo el derecho a la paz y la tranquilidad de la comunidad, tanto en la orilla brasileña como en la paraguaya”, menciona la petición.

Intentos fallidos de controles

El cónsul paraguayo en Foz do Iguaçu, Moisés Quintana, informó que el documento fue enviado al Ministerio de Relaciones Exteriores en Asunción y será remitido a las autoridades competentes, como la Policía Nacional de Paraguay y el Ministerio Público.

También se contactó con la muni de Presidente Franco. Un concejal estuvo presente en el consulado paraguayo durante la entrega del documento.

Según Quintana, las autoridades paraguayas, a través de la Marina, han estado intentando poner fin al ruido. Sin embargo, días después de la inspección, el problema reaparece. “Ya se han hecho varios intentos”, subraya.

Según él, la gente escucha música a todo volumen, enciende las luces de sus coches, bebe y pierde el control. Y no son solo los paraguayos, también hay brasileños, afirma. Y eso que el documento fue redactado antes de que la selección paraguaya clasificara a octavos de finales. Esa noche y madrugada, en todo el país se festejó como la Navidad.

En el documento, los residentes de Foz do Iguaçu solicitan las siguientes medidas:

Adopte las medidas adecuadas dentro de su ámbito de responsabilidad.

Notificar a los organismos responsables del control ambiental y acústico.

Promover el diálogo institucional con las autoridades paraguayas pertinentes.

Buscar medidas eficaces para frenar los disturbios públicos en la región fronteriza, sin menoscabar el derecho de la población al ocio y la recreación.