Si hay algo que puede hacer que uno abandone la dieta sin pensarlo 2 veces es la chipa nomás luego, ¿gua’u qué no?
Hoy, segundo viernes de agosto, Paraguay rinde homenaje a uno de sus tesoros más queridos: el Día Nacional de la Chipa.
Es desayuno apurado, merienda de la tarde, compañera inseparable del tereré y, sobre todo, una tradición que pasa de las manos de la abuela a las de los hijos y nietos.
La Ley N.º 5267/2014 declaró a la chipa alimento nacional del Paraguay y estableció el segundo viernes de agosto como su día. Además, en 2015 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la Secretaría Nacional de Cultura.
Del mbuyape avatí a la chipa
Pero este famoso bocado tiene mucha más historia de la que parece. Según el chef e investigador de la gastronomía paraguaya Vidal Domínguez explicó que una de sus preparaciones ancestrales era conocida como mbuyape avatí, que en guaraní significa “pan de maíz”.
“El mbuyape es pan, el avatí es el maíz”, explicó.
En aquellas primeras preparaciones se utilizaban ingredientes como grasa animal, sal vegetal, almidón de mandioca y harina de maíz. Con la llegada de los conquistadores aparecieron nuevos ingredientes como la leche, el queso y el huevo, dando paso a la versión mestiza que conocemos actualmente.
Incluso el nombre “chipa” tiene su propia historia. Según Domínguez, el término habría llegado a través del intercambio entre los pueblos cario-guaraníes y los quechuas del Perú, donde “chipa” hacía referencia al pan de maíz.
Y así, de boca en boca y de generación en generación, el antiguo mbuyape avatí pasó a llamarse simplemente chipa.
¡Y hay chipa para todos los gustos!
Si alguien piensa que la chipa es solamente la clásica redondita con queso, está muy equivocado. Paraguay tiene todo un “universo chipero”.
Y como reza la canción “Chiperita”,escrita por Juan Manuel Frutos Pane y Juan Carlos Moreno González: tenemos “Chipa so’o, chipa avati, chipa pirú, chipa asador, aramirõ ha manduvi. Chipa kyra, chipa kali, chipa apu’a, chipa asador”. (Tenés que leer cantando o no vale).
Está la chipa andai, typyraty, rorá. Para los más golosos aparece hasta la curiosa chipa con miel. Y mi favorito: chipa guasu.
Y si hablamos de suculencias, están la chipa so’o y el llamativo ryguasu forrado, un pollo entero envuelto en una capa de chipa ¿Ya probaste?
La creatividad tampoco se quedó en las recetas antiguas. Entre las versiones más modernas aparece la chipa kure’i, creación patentada por la luqueña Natalia Hermosilla. También están la chipa cuatro quesos, la chipizza y hasta la chipa licuadora, ideal para quienes quieren comer rico sin pasar horas amasando: se mezclan los ingredientes en la licuadora y ¡al horno!
En la gastronomía popular del Paraguay promotores culturales e investigadores señalan que existen más de 70 y hasta 100 tipos o variedades de chipa.
Podrá cambiar la receta, la forma o el relleno, pero hay algo que nunca cambia: Yo comiendo chipa a cualquier hora.