“Ya no puedo vivir esta injusticia”, decía parte de la desgarradora carta de despedida que dejó una joven madre de 26 años antes de ser hallada sin vida junto a su hijo de 7 años, dentro de su vivienda alquilada en Lambaré.
El hecho se descubrió en la mañana de ayer, cuando el concubino de la mujer —padrastro del niño— llamó a la dueña del inquilinato tras perder contacto con ella desde la noche anterior.
Según datos, el hombre había viajado el miércoles a Caaguazú por el Día de la Madre y todo estaba normal, hasta que la mujer dejó de responder mensajes y llamadas cerca de las 23:00.
En medio de una llamada con el concubino, la dueña del alquiler subió hasta la pieza de la mujer y encontró a ambos sin vida. El niño estaba acostado en la cama, y habría sido asfixiado.
“Yo ya no pude responderle. Por cinco minutos quedé callada y él me preguntaba desesperado qué había pasado”, relató la señora.
Se despidió
La joven madre dejó una carta de despedida. En su mensaje, que habría sido publicado también en sus historias de Instagram, la mujer expresó su dolor y dijo que su “corazón ya no soportaba tanto sufrimiento”.
Habló de una denuncia que, según ella, no tuvo respuesta y que estaría relacionada a una situación muy difícil que vivía su hijo desde que tenía cuatro años.
En otra parte de la carta, ella contó que decidió llevar a su hijo con ella porque el niño recordaba todos los días lo que le habrían hecho y eso lo afectaba constantemente.
Además, mencionó que estaba con muchos problemas económicos, con deudas y sin poder seguir pagando el alquiler ni sostener el día a día.
Cerca del final, expresó que ya no confiaba en la Justicia. “Espero recibir justicia después de mi muerte, pero los muertos no tienen justicia en Paraguay”, habría escrito.
La investigación previa del caso del niño que “quedó encajonado”,según la mujer, había estado a cargo de la fiscala Amelia Bernal.
Tras la tragedia, el Ministerio Público designó a la fiscala Nora Cubilla, quien ahora está a cargo de investigar la tragedia.