La historia parece sacada de una película, pero ocurrió en nuestro país y tuvo un final mucho más triste que el susto inicial.
Un hombre, gravemente herido, con quemaduras y en estado crítico, fue dado por muerto tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. Los médicos no lograron reanimarlo y su cuerpo terminó en la morgue, listo para el siguiente paso: la funeraria.
Pero ahí vino lo sorprendente. Mientras preparaban el cuerpo, alguien le echó agua fría… y el “difunto” reaccionó. Volvió a tener pulso. En cuestión de minutos pasó de cadáver a paciente otra vez, generando asombro y urgencia. Fue llevado nuevamente a terapia y luego trasladado a un hospital especializado para intentar salvarle la vida.
La noticia corrió como pólvora: el hombre que “resucitó” antes de llegar a la funeraria.
Sin embargo, la historia no tuvo milagro completo. El director del Centro del Quemado (Cenquer), Saúl Zaputovich, confirmó a EXTRA que el paciente finalmente falleció esta mañana tras su traslado y tratamiento en un centro especializado, donde luchó por sobrevivir después de ese episodio poco usual.
El hombre tenía el 98% del cuerpo quemado. Hasta el momento, no se sabe bien cómo ocurrió ese incidente y la Policía se encarga de averiguarlo. “Un 98% de quemadura es prácticamente incompatible con la vida, pero se hicieron todos los esfuerzos, como corresponde. Los familiares no pudieron decir exactamente qué pasó, pero mencionaron que fue una explosión. Lo que yo te puedo decir es que las quemaduras fueron por fuego directo”, dijo.
La odisea
Ramón Fernández Zaracho, de 41 años, primero fue llevado de urgencia desde la zona de Capitán Bado hasta el Hospital General Paraguay–Corea, en Santa Rosa del Aguaray, debido a la gravedad de sus lesiones. Durante el traslado posterior hacia Asunción, a la altura de San Estanislao (Santaní), un paramédico constató su fallecimiento, lo que motivó el retorno del móvil al hospital de origen.
En el hospital, el cuerpo fue evaluado durante aproximadamente 30 minutos. Luego, se dispuso su traslado a la morgue y se iniciaron los trámites correspondientes para la certificación de defunción. La funeraria ya estaba en plena preparación del cuerpo trasladado hasta sus instalaciones, acompañado por un familiar. Casi una hora después, mientras se realizaban los preparativos fúnebres, el hombre volvió a presentar signos de respiración. Fue allí que fue derivado hasta Asunción.