La versión de la supuesta “suegra” denunciada por ñañala es otra.
Después de que una jueza la condenara a dos años de cárcel por calumnia, difamación e injuria por supuestamente mandar colgar enormes pasacalles con insultos contra una joven de Encarnación y hostigarla por redes sociales. La doña, que dijo tener 70 años, habló con EXTRA.
Aseguró que ella no tuvo nada que ver con los carteles ni con los mensajes que, según la denuncia, recibió la joven.
Dijo que nunca fue suegra de la denunciante, que jamás le escribió por Instagram y que va a apelar la condena porque, según sostiene, es inocente.
La amante
“Nunca fui su suegra, jamás. Ella nunca fue mi nuera”, fue lo primero que dijo.
Según su versión, la joven nunca formó parte de la familia y tampoco estuvo dos años con su hijo, como se había dicho.
“Mi hijo tiene su familia y esta se metió, destruyó una familia. Tuvieron ellos su momento; nosotros no le conocemos, nunca formó parte de nuestra familia”, afirmó la entrevistada.
Embarazo
La doña contó que recién supieron de esa historia cuando la joven quedó embarazada.
Según dijo, hasta ese momento nadie de la familia sabía de la relación que ella mantenía con su hijo.
“Cuando se iba a ventilar todas las cosas, entonces ella le dijo a mi hijo que le dé una suma y que ella va a salir de su vida, que no se va a enterar nadie. No pasó eso y entonces empezó a denunciarle a mi hijo”, afirmó. También rechazó que la joven haya sido pareja de su hijo.
“Es mentira, ella era una intrusa, pareja jamás fue. Por interés fue. Mi hijo, como todo hombre, a veces quiere mariposear y le salió tan mal”, dijo.
Agregó que su hijo se está haciendo responsable de la criatura, que ya tendría 1 año 8 meses, pero que toda esta situación terminó rompiendo la relación de 14 años que él tenía con su verdadera pareja.
La trató de bandida
Uno de los puntos por los que fue condenada fue por los enormes pasacalles que aparecieron frente al local donde antes tenía su negocio. En esos carteles trataban a la joven de “bandida”, “sinvergüenza” y “extorsionadora”, además de poner su nombre y apellido. Pero la mujer asegura que no tuvo nada que ver.
“Los pasacalles no los coloqué yo. Yo soy una persona grande, una abuela yo soy. Yo no voy a estar trepando colocando esos carteles, no voy a pagar, no, por favor”, expresó. También explicó que ese local ya no es suyo y que cualquiera pudo haber colgado los carteles allí.
La mujer dijo que no tiene Instagram
La mujer también negó haber perseguido a la joven por redes sociales. Dijo que ni siquiera sabe usar Instagram y que nunca le envió mensajes. “Tengo Facebook, pero solo entro para curiosear, pero no para escribir o mandar mensajes”, aseguró.
Ahora dice que no piensa quedarse de brazos cruzados. Contó que apelará la condena, que va a llevar “toda su artillería” para defenderse y que quiere verse cara a cara con la denunciante para sostener su versión ante la Justicia.