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"Chilerés" no se venden y hay retrasos en las cuotas

El negocio está parado y el gremio se queja de altos impuestos.

Los autitos vía Iquique se acumulan en las playas de autos. Las ventas se fueron a pique y los importadores ya están desesperados.

Luis Pereira, vicepresidente del Centro de Importadores de Vehículos Usados (CIVU), relató cómo la crisis tocó sus puertas.

“La retracción de ventas es del 17%, es altísimo. Desde el 2008 tuvimos una economía floreciente. No recuerdo una crisis como esta en nuestro sector”, lamentó.

Hay suficientes autos, lo que faltan son compradores. El año pasado, una empresa vendía un promedio de 60 vehículos por día. Hoy es solo historia.

“Los negocios más exitosos son los ubicados sobre Mariscal López y De La Victoria. Ahora no venden nada y si a ellos les va así de mal, imaginate cómo están los demás”, expresó.

No pagan cuotas

Como la desgracia nunca llega sola, a las pocas ventas se le suma el atraso de las cuotas de los rodados vendidos a crédito.

“Los clientes no pagan sus cuotas. No entra la plata y tenemos que hacer magia para cobrar algo”, señaló el empresario.

Si bien cada empresa acciona de diferente manera ante la morosidad, Pereira expresó que por la situación que se atraviesa, no hay mucho que hacer.

“Hay que aguantarse. Tenemos que ser flexibles aunque sea para recuperar nuestro dinero”, manifestó.

El representante del gremio indicó que las alternativas del sector son extender las cuotas, refinanciar la deuda y renogociar con el cliente las veces que fuese necesario.

Paró la importación

Bajar los precios de los vehículos no es una opción para los importadores.

“El margen de ganancia es muy poco. Los precios de los rodados son muy accesibles y no podemos reducirlos más”, señaló.

Como hay suficientes autos sin venderse, la importación se detuvo.

“La Aduana tampoco está recaudando lo mismo porque ya casi no se traen autos al país. Nuestro temor es que a causa de eso quieran ajustar las tazas de impuestos”, dijo Pereira.

Los importadores se manifestaron semanas atrás porque ahora pagan más en impuestos. La tasa para la importación es del 10 al 25 %, dependiendo de los años de uso del automóvil. Los empresarios, sin embargo, buscan que el gobierno baje las tazas de interés para mantener el negocio.

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