Un arriero de 54 años, identificado como Walter Barbudes Núñez, fue metido tras las rejas en el barrio Reducto de San Lorenzo luego de intentar asesinar a su expareja con un feroz cuchillo.
Su propia hija de 18 años salvó a su mamá del ataque del papá. El sarambi casi terminó en tragedia ayer de mañana, pero el tipo, que ya tenía prohibido acercarse a la casa por denuncias anteriores, terminó reducido por los vecinos de la cuadra y entregado a los oficiales de la Comisaría local.
Barbudes Núñez llegó a la vivienda al mando de un auto blanco, metió reversa a fondo y atropelló el portón de rejas, echándolo abajo por completo. Los perritos que estaban ahí tuvieron que correr asustados para no quedar bajo las ruedas. La mujer quedó shockeada en el patio, momento que el tipo aprovechó para bajarse con el cuchillo en mano, y agarró de los pelos a la mujer para apuñalarla.
Su hija forcejeó con él
Al escuchar los gritos de auxilio, la hija de 18 años se metió en la pelea y forcejearon entre los tres. En medio de la pelea, el hombre le cortó varias veces la mano a su hija y le mordió el brazo para intentar zafarse de ella.
Los vecinos escucharon todo y lograron agarrar al tipo hasta que llegaron los policías.
Ya andaba rondando
Las víctimas relataron que la pareja ya se había separado hace tres meses por culpa de los maltratos del hombre. Pese a que ya tenía una orden de restricción, en los últimos días el sospechoso ya andaba rondando la cuadra de forma sospechosa, esperando el momento para atacar.
El caso ya está en manos del Ministerio Público por presunto intento de feminicidio. Madre e hija resultaron con heridas, pero están vivas de milagro.