Don Esquivel, el hombre señalado por una joven de 23 años en un bus de la Línea 12, negó las acusaciones de acoso y reveló una dolorosa realidad que atraviesa tras padecer un cáncer.
Acompañado por su abogada Alicia Palacios, explicó que el incidente no fue un acto de masturbación, sino una situación de emergencia relacionada con su salud.
Lea más: Asqueroso acoso en el colectivo: tapaba su asunto con su mochila
Condición
Según la defensa, Esquivel es un paciente que se hizo la quimio y una “castración química” por un cáncer de próstata. Esta condición le dejó como secuela que no pueda atajar su orina, por eso usa un aparatito en su ma’êrã que es como “pinza” , para no usar pañal.
La abogada comentó que por el tratamiento de su cliente él ya no puede producir semen, aclarando que el líquido que la denunciante sintió por ella era en realidad pipí.
“El dispositivo se movió y hubo un derrame. Eso es lo que la señorita creyó que era líquido seminal. Él solo intentaba llevar una vida digna con este aparato, pero la situación se malinterpretó”, expresó la profesional del Derecho.
El relato
Don Esquivel contó lo que pasó en el colectivo. Según su testimonio, la Línea 12 estaba “lleno como siempre” y, por los roces con otros pasajeros, el dispositivo se soltó, explicó.
Al percatarse del problema, el karai bajó el cierre de su pantalón para reacomodar la pinza y en ese momento se produjo el derrame que terminó salpicando a la joven.
“No tuve el coraje suficiente para darle explicaciones”, dijo al SNT y por los gritos de la joven y la reacción de los pasajeros, se bajó y se fue a casa en otro bus.
La Fiscalía evalúa el reporte médico del karai para ver si sigue o no la causa por acoso sexual.