El profe Alexis Godoy, atacado por su colega Manuel Rojas en plena sala de clases, contó todo lo que vivió durante más de un mes antes de hablar sobre lo que pasó aquel 16 de marzo en la Escuela Básica Nº 2521 José Asunción Flores, en Saltos del Guairá, Canindeyú.
Alexis no volvió a clases por las manifestaciones de docentes y luego por un reposo médico previo a una cirugía.
La denuncia recién se hizo esta semana, el miércoles 15 de abril, por la directora Cayetana Lugo Maldonado, quien se enteró a través de la coordinadora de la escuela. Al ver las cámaras, se asustó, porque previamente en la sala estaban dos niños: una alumnita salió corriendo y el otro fue llevado hacia la salida por Rojas, para luego agredir a Godoy. El mismo incluso tenía en la mano una navaja mientras esperaba a su compañero de trabajo.
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En contacto con EXTRA, el docente contó que no intentó correr porque, si lo hacía, sus alumnos corrían peligro. En todo momento se mostró sereno y no reaccionó.
“Me dijo primero ‘ejumi ape’ y después le pasé la mano, se levantó, retrocedí y me senté. Yo dije luego que no iba a hacer nada, que si me iba a hacer algo, que me haga; yo no me voy a defender porque estoy en una institución pública”, señaló.
Ahí, Rojas le pegó en el rostro y, según Godoy, le dijo: “Que sea la primera y la última vez”. Luego le volvió a pegar, como se puede ver en el circuito cerrado.
Rojas intentó pasarle la mano, pero su colega agarró sus pertenencias y se fue.
El docente quedó con mucho dolor, según contó, pero aun así desarrolló la clase. Sin embargo, no pudo olvidarse de lo que pasó.
“Me traumó, tuve miedo, no dormí muchas noches pensando qué lo que pasó, que tengo que prepararme para mi cirugía porque es peligroso, que me van a poner una anestesia general”, señaló.
También explicó que se le juntaron muchas cosas, que trató de calmarse y enfocarse en su cirugía, pero en un momento ya no aguantó más la presión y decidió contarle lo ocurrido a la coordinadora, varias semanas después.
La broma
El fiscal Ramón Javier Ferreira señaló a EXTRA que Rojas se abstuvo de declarar y que Godoy contó exactamente lo que pasó.
Un día antes de la agresión, los profesores se habían reunido en una casa para un asado, donde surgió una conversación entre ellos.
“Cuando estaban en son de bromas, en un grupo de docentes, se estaban hinchando y uno de ellos y la víctima le preguntaron: ‘¿A vos qué te gusta, te gustan las mujeres o te gustan los hombres, qué pio es tu mundo?’, y él creo que no dijo nada, se retiró del lugar”.
Rojas fue apresado antes de ingresar a la escuela. El fiscal decidió imputarlo por coacción y coacción grave, y ordenó su arresto domiciliario.
Nada en su contra, dice
Tras lo ocurrido, el intendente Roberto Ariel Arce Rotela habló con NPY y dio su versión de lo que pasó durante el allanamiento en su casa. Negó de forma tajante haber estado detenido en algún momento y dijo que lo que se difundió en redes y algunos medios no coincide con lo que él vivió ese día.
En la entrevista, el jefe comunal señaló que en ningún momento la Fiscalía le dijo que estaba detenido. También insistió en que nunca tuvo problemas con la justicia ni causas anteriores. “Yo nunca tuve un caso de droga, nunca estuve detenido en ninguna circunstancia, en ninguna ocasión, nunca en mi vida”, expresó, tratando de cortar de raíz cualquier versión en su contra.
Arce Rotela contó que todo empezó cuando aparecieron unos papeles que supuestamente decían que él estaba siendo investigado. Según su versión, una persona llamada Damián Cardozo llegó hasta su casa con esos documentos y le dijo que había una causa en su contra. Eso, dijo, le generó dudas y sospechas de que algo no estaba claro.
El intendente explicó que, ante esa situación, no intentó esconder nada. Dijo que avisó a gente de su confianza para que vayan a la Fiscalía de Asunción a preguntar qué pasaba realmente con esos papeles. Aseguró que actuó así justamente para aclarar todo y que en ningún momento trató de ocultar información.
También negó conocer a la funcionaria mencionada en el caso o a cualquier otra persona ligada a esa investigación. Comentó que desde el principio le pareció todo muy raro y que pensó que podía tratarse de una estafa o de personas intentando engañarlo con documentos falsos.
Sobre el tema del dinero, fue claro en decir que nunca le pidieron plata ni él ofreció nada. “Yo no tengo nada que esconder”, reiteró, insistiendo en que siempre colaboró cuando llegaron hasta su domicilio y que no puso resistencia en ningún momento.
Finalmente, sostuvo que el allanamiento se hizo solo para buscar y revisar documentos, y no porque él haya sido detenido o acusado formalmente por hechos graves, como se llegó a decir.