Casi una semana después, el cuerpo hallado en la morgue ya tiene nombre y apellido.
Las autoridades argentinas confirmaron que el albañil paraguayo asesinado y emparedado en una obra de la ciudad de Colón, provincia de Entre Ríos, es Jorge Osvaldo Giménez Amarilla, de 52 años, de Asunción. El próximo 8 de mayo iba a cumplir 53 años.
Trabajaba como sereno en la obra ubicada en la esquina de avenida Quirós y Moreno. Llevaba más de 15 días desaparecido. Su cuerpo fue encontrado el domingo pasado, emparedado en un hueco de la escalera.
La autopsia
Determinó que sufrió una muerte violenta: le destrozaron la mandíbula y el cráneo a golpes. Fue envuelto en una frazada y cubierto con cal, al parecer para acelerar la descomposición.
Las pocas zonas de piel que quedaron en sus manos permitieron obtener las huellas dactilares. Gracias al cruce de datos entre las fuerzas de seguridad argentinas y paraguayas, se logró identificarlo. Giménez Amarilla no tenía documentos en Argentina. Su identificación fue posible gracias a las huellas dactilares registradas en Paraguay.
Por el crimen está detenido e imputado el albañil Nicolás Alexander Acosta, alias “Nino”. El fiscal Alejandro Martín Perroud le acusó por homicidio simple con prisión preventiva de 3 meses. Hasta el momento no se estableció el móvil del asesinato ni qué tipo de relación existía entre ellos.
¿Le repatriarán?
Una compatriota, a través de su perfil de Facebook (Bernyeolmedo Torales), lanzó un pedido de ayuda para repatriar el cuerpo y darle cristiana sepultura: “Fue un hombre de trabajo, un valiente que cruzó fronteras. Su familia merece despedirse y necesita el apoyo total para que su venida a la tierra sea de inmediato y que los suyos lo despidan de forma digna”. El Consulado Paraguayo en Argentina ya está al tanto del caso y gestionando los trámites.