¡Pim, pam, pum! sonaba la cabeza de una de las chicas ante los golpes de puño que le daba otra. Primero sin palabras, luego, la que más castigaba repetía: “Aniketi otro día che reka, rehendupio?, heee? rehendupio?”, así durante todo el video.
Era Domingo de Pascuas, reflexión de los días santos, sin embargo, estas dos señoritas no lograron llegar a un acuerdo mediante el diálogo, parece.
El Portal Web de Noticias publicó el video en su perfil y al toque se hizo viral. También saltaron algunos detalles, que a primeras horas se desconocían. Por ejemplo, que una de ellas se llama Paty, la que más ligaba, y la otra una tal Luján. Ambas de Ciudad del Este.
Ocurrió frente a una despensa que se convirtió en un ring de boxeo. Con espectadores y todo, que, al igual que el deporte, nadie intervino, solo miraban jurujai lo que estaba pasando.
Solo atinaron a moverse cuando ambas cayeron al suelo y echaron una moto estacionada. “Hake osembata nde combustible”, se escucha. Dos señoras se encargan de levantar el biciclo. Fue ahí que se separaron solitas, pero no porque alguien se metió en medio.
La misma página también subió un supuesto audio de Luján que decía que todavía iba a ligar Paty y dio a entender que era por ñe’erei, ya que habría cuestionado quién era el padre biológico de su hijito. “Mo’opio pea oikuaata...”, remató.
Otra persona colaboró un segundo video. Entre tres le pegaron a una chica, al parecer la misma víctima, pero una noche anterior y en una cancha de vóley.
También se pascuaron
El descontrol volvió a adueñarse de la noche en un conocido local nocturno. El conflicto se habría iniciado dentro de un bar en Katueté, Canindeyú, donde una discusión subió rápidamente de tono hasta transformarse en una violenta pelea.
Testigos aseguran que la situación no quedó puertas adentro. La riña se trasladó al exterior del local, generando escenas de tensión y preocupación entre quienes se encontraban en la zona. Lo más grave, según las denuncias recibidas, es que el propio dueño del establecimiento habría participado activamente en el altercado, llegando incluso a agredir a uno de sus clientes.
Las versiones coinciden en un punto inquietante: no sería un hecho aislado. De acuerdo a quienes se comunicaron con este medio, episodios similares ya habrían ocurrido anteriormente en el mismo sitio, lo que enciende las alarmas sobre la seguridad en el lugar.
Ante esta situación, vecinos y asistentes habituales piden la intervención de las autoridades competentes.