Con mucha naturalidad, seguridad y una dicción impresionante, Sofía Elizabeth Talavera Páez, de cinco años, abrió la feria por el Día del Libro en su colegio Santa Clara, de Ciudad del Este. Frente a docentes, compañeros y padres, la pequeña tomó la palabra con una soltura que volvió a dejar a todos sorprendidos.
No es la primera vez que Sofía llama la atención. El año pasado ya se había hecho viral un video suyo durante la clausura del jardín, donde muchísima gente quedó impactada por la forma en que hablaba y por cómo recordaba completo su discurso. Ahora, en un nuevo acto escolar, volvió a destacarse con la misma naturalidad.
Su papá, Richard Talavera, contó a EXTRA que desde muy bebé ya daba señales de que tenía una facilidad especial para aprender. “Prácticamente a los ocho meses ya pronunciaba palabras bastante claras. En su primer añito ya memorizó palabras básicas en inglés, del 1 al 10, los colores y también el abecedario. Muchas cosas aprendió mirando videos de YouTube”, relató.
Según explicó, cuando en la escuela le toca alguna exposición o presentación, en la casa se enfocan en acompañarla y practicar con ella, aunque asegura que gran parte del mérito es de la propia Sofía. “Aprende rápido, gracias a Dios. Tiene una inteligencia que hace que muchas cosas se le queden en la mente. Nosotros solo le empujamos a que aprenda y le acompañamos hasta saber todo”, expresó orgulloso.
Además de los discursos, la niña también sorprende con su curiosidad diaria. En la casa aprovechan los fines de semana para leer juntos y enseñarle datos llamativos. Entre esas cosas, por ejemplo, aprendió cuántos minutos tiene una hora y también cuántos segundos suma el reloj en sesenta minutos, temas que para otros chicos de su edad todavía pasan desapercibidos.
Richard comentó que Sofía aprendió a leer a los cuatro años, cuando estaba en jardín. Al principio lo hacía de manera más lenta, pero con la práctica fue avanzando hasta desenvolverse cada vez mejor.
La familia vive en la zona del km 5 y medio, barrio La Blanca, en Ciudad del Este, y resaltó también el acompañamiento de las profesoras. Según dijo, en la escuela saben guiarla para que sus exposiciones salgan de la manera más natural posible.
Con apenas cinco años, Sofía ya conquista a todos cada vez que agarra el micrófono. Y lo que más sorprende no es solo su memoria o la forma de hablar, sino la tranquilidad con la que se para frente a tanta gente como si fuera lo más normal del mundo.