Elegir a los padrinos de un hijo es uno de los momentos más importantes para cualquier pareja, pero muchas veces se toma a la ligera. Sin embargo, el pediatra Robert Núñez, advierte que esta decisión no debe ser una cuestión de “compromiso social”, presiones de la familia o simplemente seguir una tradición, sino un acto pensado con el corazón.
“Ser padrino o madrina no es solo recibir una bendición, sacarse una foto y luego desaparecer. No es un compromiso de un solo día, es una responsabilidad que dura toda la vida”, asegura el profesional.
El médico destaca que el verdadero rol de los compadres va mucho más allá de los regalos. Un buen padrino debe estar presente, acompañar, escuchar y formar un vínculo real con el niño. “También es esa persona que pregunta: ¿Cómo está tu hijo? ¿En qué puedo ayudar? Es alguien que puede acompañar en momentos importantes e incluso, si es necesario, llevar al niño a sus consultas médicas, colaborar en su cuidado y formar parte activa de su bienestar”, dijo.
El médico indicó que cuando los padres eligen mal, los que sufren las consecuencias son los chicos. “A lo largo de mi carrera vi internaciones donde algunos padrinos están al pie del cañón, dando ánimo y sosteniendo a la familia. Pero también vi la otra cara: la ausencia que duele y deja huellas”, lamentó.
Por otra parte, dijo que en el caso de que haya alguna discusión o malentendido entre los compadres no se debe distanciar al padrino o madrina del ahijado. El vínculo con el niño debe estar por encima de los desacuerdos entre adultos.
“Mi recomendación siempre a mamá y papá: elijan padrinos que realmente quieran estar en la vida de su hijo, no solo en los momentos festivos, sino también en los momentos necesarios. Personas que no desaparezcan con el tiempo ni ante los desacuerdos”, finalizó.
👶💙 El rol de los padrinos y madrinas en la vida de un niño es mucho más importante de lo que muchas veces creemos.
— Dr. Robert Núñez 🇵🇾 (@drrobertnunez) April 21, 2026
👨👩👧👦 Siempre recomiendo a mamá y papá que elegir padrinos no debe ser una decisión apresurada ni influenciada por compromisos sociales, presiones familiares o… pic.twitter.com/iurjKkwPMZ