La ilustradora Bianca Fernández contó en sus redes el mal momento que le tocó pasar luego de que vaciaran su cuenta de un banco y se llevaran G. 50 millones. Encima, dijo que también apareció un préstamo de G. 15 a su nombre, por lo que se quedó sin sus ahorros y con una deuda que no hizo.
Según relató, todo pasó el jueves 23 de abril pasado. Dijo que nadie la llamó antes para pedirle claves, PIN ni datos personales, así que no entendía cómo pudieron entrar a su cuenta. Más tarde empezó a recibir llamadas insistentes desde un número desconocido, una detrás de otra.
Comentó que recién después de varios intentos decidió atender. Del otro lado habló un hombre que se presentó como funcionario del banco, pero eso le sonó raro y cortó de inmediato. Después revisó su cuenta y ahí descubrió los movimientos que ya habían hecho.
“Era tan insistente y tan seguido que obviamente me preocupé”, señaló.
Bianca contó que al mirar su saldo vio extracciones de G. 10 millones y también un préstamo solicitado a su nombre. La situación la dejó en shock, porque en cuestión de minutos perdió el dinero que venía guardando con esfuerzo desde hace tiempo.
“Ahora tengo una deuda de 15 millones y la cuenta vacía”, lamentó la joven.
La artista dijo que lo que más le sorprendió fue que operaciones tan grandes pasaran sin una confirmación previa. Explicó que cualquiera piensa que, ante movimientos así, la entidad se comunicaría con el cliente para verificar si realmente los hizo.
Apenas vio todo eso, se fue hasta una sucursal para reclamar y contar lo sucedido. Allí le dijeron que iban a abrir un caso y que en unos 15 días tendría una respuesta, dependiendo del sistema que habría usado la persona que hizo el fraude.
“Ya hice mi denuncia, ya hice mi declaración, voy a hacer todo lo que sea necesario para la justicia de estas personas, la mía y probablemente de muchísima gente más”, indicó.
Además, aprovechó para pedir a la gente que revise seguido sus cuentas y consulte bien las medidas de seguridad que manejan los bancos, para estar atentos ante cualquier movimiento extraño.
Bianca dijo que, más allá de la plata, esos ahorros representaban tiempo, trabajo, dedicación y muchas horas invertidas en lo que ama hacer.
“Yo sé que toda esa energía creativa que representaba esos números existe fuera de su materialidad. Yo sé que no tiene nada que ver y sé que voy a seguir colaborando en proyectos hermosos. Por suerte para mí, el motor en esta vida no es la plata como lo es el arte”, señaló Bianca.