29 ene. 2026

La quisieron humillar por vender sándwiches, pero ella respondió que las críticas no pagan las cuentas

Mari Gómez mostró que emprender en la calle también es un trabajo digno.

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Mari Gómez respondió a los comentarios negativos y se volvió un ejemplo de emprendimiento.

Gentileza

Con gorrito y delantal, Mari Gómez sale todos los días a vender sus sándwiches en las calles de Encarnación. Se instala en los semáforos y ofrece sus productos a automovilistas y a quienes pasan rumbo a la playa. Siempre sonriente, cuida cada detalle, porque además de comida, dice que vende una imagen y su propio nombre.

En redes sociales, Mari es conocida por compartir su rutina diaria, mostrando su trabajo y su entusiasmo. Sin embargo, uno de sus videos generó comentarios negativos. Algunas personas intentaron humillarla por vender en la calle, cuestionando su situación económica y el hecho de emprender.

Ante eso, Mari decidió responder públicamente y escribió: “Muchas veces me dijeron: ‘¿Ahora qué andas vendiendo!? ¿Que lo de tu marido no les alcanza? No es eso, mi gente, sí me alcanza, claro que me alcanza, ¡¡pero un dinerito extra a nadie le cae mal!! ¿O sí?”. En el mismo mensaje agregó:

“Un día se burlan de ti por querer emprender haciendo lo que te apasiona, y al otro ganas en 3 horas lo mismo que ellas ganan toda la semana”, y cerró con: “Nunca se burlen de las metas de nadie, la vida da muchas vueltas. Ser emprendedora es mi pasión y disfruto mucho hacer lo que hago”.

Tras esa publicación, su historia comenzó a circular en redes sociales. Muchos usuarios se solidarizaron con ella, comenzaron a recomendar sus sándwiches y se acercaron a comprarle. El caso también llamó la atención de medios locales, que la entrevistaron.

Además de vender sándwiches en la calle, Mari es instructora laboral y también trabaja como peluquera. Luego de las críticas, volvió a expresarse en sus redes con otro mensaje:

“El éxito no se trata de no tener miedo, sino de avanzar mientras te tiemblan las piernas. Muchas te dirán que es ‘arriesgado’, que ‘mejor busques algo seguro’, pero lo único seguro es que si no lo intentas, te quedarás con la duda para siempre”. También escribió: “Hazlo. Y si te da miedo, hazlo con miedo. Al final, las críticas no pagan las cuentas, pero tu esfuerzo sí”.

En una publicación más reciente, Mari contó cómo le fue en una jornada de trabajo y escribió: “Y pensar que solo un auto te compra 2 o 3 productos. Ya no necesito 50 automovilistas. Pero en sí, 50 unidades traje mis sándwich hoy, ahora solo me quedan 4 porque estuve chismoseando en la farma y haciendo videos, así me divierto mientras trabajo”.