Una carnicería en Pedro Juan Caballero está en boca de todos por la tremenda onda que le ponen sus trabajadores.
Entre los cortes para el asado, música retro a full y los pasos prohibidos, los carniceros se volvieron virales en TikTok y ya juntan miles de reproducciones.
En el local, mientras unos despachan la costilla, los otros kapés se animan a tirar bailecitos bien marcados, con mucha actitud y energía, lo que llamó la atención del rollo en redes sociales.
El lugar se volvió tan popular que muchos ya no van solo a comprar, sino también a ver el “show” improvisado que se arma en pleno trabajo.
Óscar Rojas, dueño del negocio, contó a EXTRA que desde hace 9 años ya tienen música sonando las 24 horas dentro del local, con la idea de mantener un ambiente buena onda para los empleados como para los clientes.
Sin embargo, recién hace menos de un año empezaron a grabar los bailes y subirlos a su TikTok @casadecarnescarlos.
Según explicó, la movida les ayudó muchísimo. Hasta ahora, ya tienen 18.900 “Me gusta” y cientos de comentarios.
“Ahora viene gente de otras ciudades solo para comprar y ver cómo bailan los muchachos”, comentó.
Incluso dijo que ya es común que los clientes entren al local pidiendo directamente que los trabajadores bailen.
Hacen competencias
Cuando termina la jornada los fines de semana, organizan competencias de baile entre ellos mismos, donde todos tiran sus “pasos prohibidos” al ritmo de la música retro de los 80. Son fanáticos de canciones de Modern Talking umía.
¡Hasta en la cancha!
Pero ojo que la onda no se quedó por la carnicería nomás. Hacia la zona de frontera con Brasil, este estilo musical pega fuerte y ya alcanzó a otros rubros.
Uno de los casos más kachiãi es el del gomero Wilfrido Olmedo que también comparte sus videos en su cuenta @olmedo708090.
Ahí, se lo ve a Wilfrido bailando en medio de las cubiertas, llantas y herramientas, metiéndole ritmo a full mientras labura o atiende a la clientela.
La fiebre por las músicas retro ya es tan grande por la zona que hasta en las canchas de piki se arman farras improvisadas mientras los otros cabecean la pelota.