No miró para otro lado y dejó una lección que hoy recorre las redes. Hace unos días, exactamente a las 7:19 de la mañana del 29 de mayo, una estudiante caminaba junto a sus compañeritas por la zona del Km 16 de Ciudad del Este cuando vio algo que no le gustó para nada.
Frente a un supermercado había un balde tirado en el suelo y la basura estaba desparramada por toda la vereda. Mientras una persona esperaba el colectivo a pocos metros, la adolescente decidió hacer algo que muchos ni siquiera hubieran pensado.
Sin decir nada, se separó del grupo, fue hasta donde estaban los desperdicios y comenzó a juntar todo lo que encontró. Después de recoger la basura, también alzó el balde y dejó el lugar limpio antes de seguir su camino.
La escena quedó grabada por las cámaras del local y llamó tanto la atención de la propietaria, Viviana Solaeche, que decidió compartir el video en las redes sociales para encontrar a la joven.
“Gracias, escuelera, que recogió la basura de enfrente del negocio. Pasá, pues, te tenemos un regalito”, escribió junto a las imágenes.
La publicación no tardó en hacerse viral y, entre los cientos de comentarios, apareció alguien muy especial: el papá de la adolescente.
Con mucho orgullo contó que la protagonista del video es su hija, Sara. “Súper guapa es ella”, escribió emocionado al ver la repercusión que tuvo el gesto de la estudiante.
Viviana respondió enseguida y le pidió que la joven pase por el local. Incluso le envió la dirección para que pueda acercarse a buscar el regalito que le prepararon como agradecimiento por su buena acción.
Los usuarios también aprovecharon para felicitar a la adolescente y a su familia por la educación que recibió.
“Me educó a mí. A la señora. A vos. Y a todos”, comentó una persona.
“Siempre dije que una persona actúa tal cual fue criado por más personas como la niña guapa”, escribió otra.
“Felicitaciones a los padres, se ve que le educaron bien”, señaló otro usuario.
Más allá del regalito que recibirá, muchos coincidieron en que el verdadero premio fue el ejemplo que dejó con su valiosa acción. ¡Ñambeña la mitañuña’i guapita!