Blas Riveros quería jugar el último partido de Cerro Porteño del semestre contra Sporting Cristal por Copa Libertadores. “Jugando ese partido yo tenía toda la posibilidad de ir al Mundial”, entendía él.
El zurdo estuvo tres meses fuera de las canchas por una lesión en el aductor. Se recuperó, pero un día antes del partido, se volvió a lesionar en la zona de la cintura.
“Lastimosamente me perdí este Mundial. Ya lloré muchísimo, la verdad, no fue nada fácil. Pero así también me dio una motivación muy grande el profe Alfaro porque ese viernes me había llamado. Y estábamos hablando y la verdad que me dijo muchísimas cosas”, declaró el futbolista.
Riveros dio la entrevista en el aeropuerto antes de tomar el avión para tomarse unas vacaciones con su esposa Dahiana Bresanovich y la familia.
La idea es recuperarse bien de la pubalgia (dolor en el pubis) que tiene y disputar con todo el segundo semestre.
El lateral izquierdo contó a la 1020 AM que el profe Gustavo Alfaro le invitó a Albiróga.
“Ahora le tengo que avisar que yo creo que lo mejor va a ser que no me vaya al final porque la verdad que no es nada fácil”, describió.
El jugador figuraba en la lista de 55 preseleccionados de la Albirroja pero ya no apareció en la lista final de 26.
Contó que Alfaro, para calmarle, le explicó que el Mundial es una etapa y que se recupere al 100%, que eso es lo importante.
“Me dijo que si yo sigo trabajando y sigo manteniendo este nivel, que seguramente sí o sí me va a tocar estar en el próximo Mundial (2030)”, apuntó.
Admitió que le encantaría irse más tiempo de vacaciones, pero no quiere dejar de lado la fisioterapia ni las prácticas.
Agradeció esa llamada del profe que le animó y anunció que irá a renovarse por unos días para volver con todo y empezar de nuevo.