En medio de las cintas de barricada, de esas que se usan en la escena del crimen, Grisel esperaba sentada a su novio, Benja. Alrededor, cientos de motociclistas miraban atentos, como si algo grande estuviera por pasar. Y no era para menos. Benja ya había tomado una decisión y quería que sus amigos sean testigos.
Todo ocurrió el domingo 15 de marzo, durante la tercera edición de Jahapa Guayaivipe, un encuentro de motos a nivel nacional que reunió a fanáticos de distintos puntos del país. La pareja, conocida como Benja Racing y la Chica Biker, también dijo presente.
En un momento que todos esperaban, Benja se acercó a Grisel, sacó una cajita roja de su riñonera, se arrodilló y, sin vueltas, le pidió que sea su esposa.
Ella lo miró, sonrió y dijo que sí. Se abrazaron fuerte mientras, alrededor, los motociclistas hacían sonar sus roncadores, como forma de festejo. De fondo, la música acompañó el momento: primero lenta, bien romántica, y después cambió a un funky que terminó de ponerle el toque particular a la escena.
El video no tardó en viralizarse. Fue el propio Benja quien lo compartió en sus redes, donde rápidamente empezó a correr. Pero, como suele pasar, no todo fue buena onda.
Muchos usuarios felicitaron a la pareja por el momento, pero otros no perdonaron el contexto ni la forma. Entre los comentarios se leía: “Made in Vallemí”, mientras otro tiró entre risas: “La canción de boda de la nada se convertía en funky”.
También hubo mensajes más picantes, como: “Metas por cumplir, bocas que callar”.
Pero no faltaron quienes salieron a defender a los novios. Una usuaria resumió lo que varios pensaban. Dijo que a nadie debería importarle cómo o dónde alguien decide proponer matrimonio, y que hay que tener coraje para hacerlo así, frente a todos. Remató deseándoles una vida llena de buenos momentos y pidiendo que dejen de criticar por criticar.
Al final, más allá de las opiniones divididas, lo cierto es que la propuesta no pasó desapercibida.