Un colectivo repleto, una nena agotada y decenas de pasajeros que miraban para otro lado. Así fue la situación que le tocó vivir a Abigail Álvarez, una joven de 21 años que decidió contar en Instagram el momento de impotencia que pasó al regresar de su trabajo.
La joven relató que subió a un colectivo lleno y se encontró con Mística y su mamá. Aunque ambas viajaron paradas durante unos 30 minutos, nadie se ofreció a cederles el asiento.
El cansancio pudo más para la pequeña, que terminó quedándose dormida ¡de pie! Su mamá tuvo que alzarla y sostenerla con un brazo mientras se sujetaba como podía con la otra mano para no caerse.
La escena conmovió a Abigail, quien decidió intervenir.
“Ya no aguanté y tocó alzar la voz para pedir que alguien pueda cederles el asiento. Nadie se inmutó hasta que otra persona me secundó y finalmente un joven se levantó”, contó.
Podríamos ser nosotros
Abigail aclaró que entiende perfectamente el cansancio de quienes viajan temprano para ir a trabajar, ya que ella misma debe tomar el colectivo a las 5:30 de la mañana.
Sin embargo, pidió un poco más de empatía y recordó que cualquiera podría encontrarse en una situación similar.
“Pensemos que ayer pudieron ser nuestras mamás en esa situación, y el día de mañana podríamos ser nosotras, tu hermana o tu esposa”, reflexionó.
Quiere mimar a Mística
Pero la historia no terminó con la indignación. Antes de que la pequeña se quedara dormida, Abigail le dijo que quería hacerle llegar un regalito por ser “tan guapa”.
“Mística y su familia viven en Capiatá. Yo soy de San Lorenzo, soy estudiante de la UNA, y me encuentro realizando mi pasantía en una entidad pública en el microcentro. El día que nos cruzamos en el bus, ellas se subieron en el centro también e iban a trasladarse hasta Capiatá, paradas si es que no interveníamos”, explicó la joven a EXTRA.
La joven consiguió el contacto de la mamá de Mística y decidió invitar a sus seguidores a sumarse a la iniciativa para darle una linda sorpresa a la niña.
La respuesta no tardó en llegar y varias personas se ofrecieron a colaborar.
“Sí, se unieron varias personas. Quedamos en que me estarían acercando el día viernes los regalitos, para poder visitarle el día sábado”, contó Abigail.
Quienes quieran sumarse a la iniciativa pueden escribirle por mensaje directo a su cuenta de Instagram: @abbyalvarezbresa.
Cuestionaron mucho
Abigail contó también que tuvo que desactivar los comentarios, porque ya estaban opinando demás hacia la familia de la pequeña sin conocer mucho el contexto.
“Muchas personas comenzaron a cuestionar a su familia y sus condiciones económicas. Una de las frases que más se repitió fue que ‘no deberían tener hijos si no se encuentran en condiciones económicas apropiadas’.
“Como estudiante de Economía, no comparto esa afirmación. Trasladarse en transporte público no es, por sí solo, un signo de pobreza ni de precariedad. Mucho menos debería ser motivo para cuestionar la capacidad de una familia de tener hijos. Al contrario, en lo que pude observar, Mística es una niña muy bien cuidada. Además, todas las familias tienen derecho a utilizar el transporte público, independientemente de su situación económica”, se explayó la joven.
Por otro lado, dijo también que muchas mujeres se sintieron identificadas con la publicación y compartieron sus experiencias, contando que eran madres solteras y que habían atravesado situaciones similares en numerosas ocasiones.
“Me parece importante aclarar que, en el caso de Mística, su papá está presente. De hecho, él también se encontraba viajando en el mismo colectivo, cuidando de su hermanito mayor, que iba con él. Ambos también viajaban de pie, pero del otro lado del bus”, finalizó.