El Papa León XIV lanzó ayer una advertencia tajante al clero de la Diócesis de Roma: los sacerdotes no deben usar inteligencia artificial como ChatGPT para preparar sus homilías.
El Pontífice explicó que esas herramientas “nunca podrán compartir la fe” de la manera en que lo hace un predicador humano.
Durante un encuentro privado con sacerdotes, celebrado el pasado 19 de febrero en el Vaticano, el pontífice insistió en que la preparación de una homilía exige reflexión, oración y un vínculo directo con la comunidad, elementos que ninguna máquina puede reemplazar.
“Dar una verdadera homilía es compartir la fe”, afirmó, subrayando que recurrir a algoritmos sería una tentación que debilita el ejercicio intelectual y espiritual de los sacerdotes.
El Papa comparó la mente con un músculo que debe ejercitarse para mantenerse fuerte, y alertó que delegar en herramientas tecnológicas podría atrofiar la capacidad de pensamiento crítico y el discernimiento pastoral. “El cerebro necesita ser utilizado, así que nuestra inteligencia debe ejercitarse”, dijo ante los presentes.
La advertencia llega en un momento en el que la Iglesia católica debate la influencia de la tecnología y las redes sociales en la vida espiritual.
Ojo con el TikTok
León XIV también advirtió que redes sociales como TikTok pueden generar la ilusión de conexión espiritual basada en “me gusta” y seguidores, en lugar de una vivencia auténtica de la fe.
Aunque su pronunciamiento se centró en rechazar el uso de IA para redactar sermones, el pontífice no expresó un rechazo total a la tecnología. El mismo día de la reunión se dio a conocer que el Vaticano presentará un sistema de traducción automática capaz de verter textos litúrgicos a decenas de lenguas en tiempo real, lo que demuestra una postura más matizada frente a herramientas digitales al servicio de la evangelización.
Para León XIV, la preparación de un sermón debe surgir de la experiencia espiritual personal, del estudio y del contacto humano con los fieles, algo que,insiste, una inteligencia artificial jamás podrá ofrecer.