El astrofísico de Harvard Avi Loeb fue elegido por la Casa Blanca para encabezar un consejo asesor que analizará los llamados fenómenos anómalos no identificados (UAP), conocidos popularmente como ovnis. El científico sostiene que la decisión del Gobierno estadounidense refleja una preocupación real: “Están desconcertados por lo que están viendo”.
Loeb, reconocido por plantear la posibilidad de que algunos objetos detectados en el espacio puedan tener origen extraterrestre, reunió a más de una docena de especialistas para revisar información pública sobre avistamientos registrados por las autoridades estadounidenses.
Una misión para descubrir si son tecnología humana o algo desconocido
El trabajo del equipo comenzó a principios de junio, luego de que un funcionario de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) visitara a Loeb para pedirle que formara un grupo de expertos.
La investigación se centra en determinar si los UAP corresponden a tecnología desarrollada por otros países, como drones avanzados, o si existe la posibilidad de que tengan un origen no humano.
“Si no es obra del hombre, sería el mayor descubrimiento que haya hecho la ciencia jamás”, afirmó Loeb, quien considera que una eventual confirmación de vida extraterrestre cambiaría para siempre la historia de la humanidad.
El Pentágono aún guarda información por seguridad nacional
Aunque el consejo solo tiene autorización para revisar documentos desclasificados, Loeb aseguró que solicitó al Pentágono y a otras agencias unos 50 videos, imágenes y archivos sobre incidentes registrados por el ejército.
Sin embargo, las instituciones militares todavía no entregaron esos materiales debido a que contienen detalles sobre los sensores utilizados para detectar los objetos.
“El problema no son tanto los objetivos, sino los sistemas de vigilancia. El Gobierno no quiere revelar a otros países qué tipo de tecnología utiliza”, explicó el investigador.
No todo lo extraño en el cielo es extraterrestre
Pese al misterio que rodea al fenómeno, Loeb pidió cautela y señaló que muchos casos podrían tener explicaciones simples, como basura espacial, satélites dañados o efectos provocados por equipos de observación.
“A menos que se muevan de formas que no puedan explicarse por la gravedad, hay que asumir primero que se trata de basura espacial”, sostuvo.
Loeb fue director del departamento de astronomía de Harvard hasta 2020, donde investigó temas como agujeros negros, el origen de las primeras estrellas y la posibilidad de vida fuera de la Tierra.
Su fama dentro del mundo de los ovnis creció en 2017, cuando sugirió que el objeto interestelar Oumuamua podría ser una vela solar creada por una civilización extraterrestre, una hipótesis que generó gran debate entre científicos.
A partir de esa línea de investigación, fundó el Proyecto Galileo de Harvard, dedicado a buscar posibles evidencias de tecnología de civilizaciones avanzadas.
Ahora, con el respaldo de la Casa Blanca, Loeb intentará responder una de las preguntas que más intriga al mundo: si los objetos que el ejército estadounidense observa en los cielos son simples fenómenos naturales, tecnología secreta o algo que todavía escapa a la comprensión humana.
Si querés curiosear un poco sobre los nuevos y viejos archivos desclasificados, podés ingresar a la https://www.war.gov/UFO/Un apartado de la página oficial de gobierno dedicado a esos episodios. En la primera tanda está los episodios reportados en Asunción, Areguá y Villa Hayes, en 1949.
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