09 may. 2026

Millonario perjuicio! Pelaron a Leo Rubin tras robarle el celular

Malevos le indicaron dónde habían dejado su teléfono, pero antes sacaron un préstamo de más de 40 millones de guaraníes. El dinero fue transferido a cibermulas.

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Leo Rubin, el afectado en esta historia de hackeo de celus robados

Archivo

El periodista Leonardo “Leo” Rubin contó cómo fue víctima del robo de su celular el 17 de marzo y cómo usaron sus datos para gestionar un préstamo de 42.300.000 guaraníes a su nombre, sin su consentimiento ni intervención.

Ayer dos “cibermulas”, un hombre y una mujer, fueron apresados en el barrio Sajonia de Asunción, como integrantes del esquema delictivo del que fue víctima.

En comunicación con Monumental AM, Rubin relató que el día del robo estaba caminando debido a que se encontraba sin vehículo.

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Identificados por cámaras. La policía identificó a los que retiraron la plata del préstamo de un cajero. Ayer, cayó una pareja.

Video

“Estaba yendo hacia una escribanía y, cuando regresaba a mi oficina, dos personas en moto me estiraron el teléfono”, recordó. Explicó que eso ocurrió sobre la calle Celsa Speratti casi Gaudioso Núñez, en Asunción.

El comunicador señaló que inicialmente quedó en shock y que, apenas llegó a su ofi, comenzó a bloquear sus cuentas bancarias y tarjetas de crédito. “Llamé a todos los bancos y bloqueé mis cuentas y mis tarjetas”, indicó.

Agregó que mantenía activa la sesión de WhatsApp Web en su compu. Recordó además que tenía prevista una entrevista con el entonces comandante de la Policía Carlos Benítez, actual viceministro de Seguridad.

LLAMA

Según relató, poco después del robo recibió una llamada. “Mi esposa Mariana atendió y me dijo: ‘Llaman los ladrones’. Agarré el teléfono y el hombre me dijo: ‘Señor Rubín, no quiero problemas, le voy a dejar su teléfono en un basurero. Después envió una ubicación y me pidió que no avise a la Policía”, contó.

Mencionó que el lugar quedaba en la Costanera Sur, zona de Itá Enramada, y que busco como media hora su celu, hasta que lo encontró en un basurero. Días después recibió la llamada de un banco con el que aseguró no tener cuentas bancarias, pero sí tarjetas de crédito.

“Me dijeron que tenía un préstamo. Respondí que nunca solicité ningún préstamo”, expresó y cuestionó los mecanismos de seguridad utilizados para aprobar el crédito.

“No entendía cómo con una simple llamada telefónica y unas preguntas de seguridad podían otorgar un préstamo, sin validaciones adicionales”, reclamó.