El estadounidense Nathan Seastrand, conocido en redes como el Yankiguayo, publicó una extensa declaración en la que defendió su trabajo documental en Paraguay y aseguró que su equipo nunca ingresó a una comunidad indígena sin autorización ni intentó establecer contacto con grupos Ayoreo en aislamiento voluntario.
Seastrand señaló que Paraguay es su hogar, donde vive y trabaja desde hace más de 12 años. Además, recordó que está casado con una paraguaya y que tiene un hijo paraguayo.
Según explicó, junto con su equipo de “Deep Jungle Studios”, se enamoraron del Chaco y decidieron crear su productora con el objetivo de mostrar al mundo la naturaleza, la historia, la cultura y la gente del Paraguay. “Ese ha sido siempre nuestro propósito y seguirá siéndolo”, sostuvo.
Niega haber buscado a los Ayoreo
Una de las acusaciones que más rechazó fue la de haber intentado establecer contacto con grupos Ayoreo en aislamiento voluntario.
El Yankiguayo reconoció que su equipo tiene cámaras trampa instaladas en distintos puntos del Chaco, principalmente para registrar animales silvestres, especialmente jaguares.
Dijo que en algún momento conversaron sobre la posibilidad de registrar a un grupo Ayoreo en aislamiento, pero sostuvo que se trata de una posibilidad extremadamente remota. “Es más probable sacar una foto del Pombero”, afirmó.
También aseguró que hasta ahora no tienen ninguna evidencia que confirme la presencia de grupos Ayoreo en aislamiento voluntario en las zonas donde están instaladas sus cámaras.
Aclaró además que no tienen cámaras instaladas en el Parque Nacional Defensores del Chaco. “Las acusaciones de que nuestro equipo buscó establecer contacto con grupos Ayoreo en aislamiento voluntario son falsas”, aseguró.
“Nunca hemos tenido contacto directo”
Seastrand afirmó que jamás tuvo contacto directo con personas en aislamiento y que ese tampoco fue el objetivo de sus documentales.
Explicó que, como ocurre con otros investigadores, periodistas y documentalistas, su equipo habló con pobladores de la zona sobre relatos, supuestos avistamientos y posibles evidencias relacionadas con los Ayoreo.
Sostuvo que recopilar esa información no significa intentar entrar en contacto con los grupos.
También defendió el uso de cámaras trampa y señaló que, si alguna de ellas lograra registrar una imagen de personas en aislamiento de manera no invasiva, sería simplemente un registro documental. “Es como sacarle foto al Pombero”, volvió a decir.
Asegura que respeta a las comunidades
El Yankiguayo también negó haber ingresado a comunidades indígenas mediante engaños, alcohol, manipulación o algún tipo de presión.
Aseguró que durante sus años de trabajo en Paraguay mantuvo comunicación con el MADES y el INDI, con el objetivo de que sus producciones se ajusten a las normas vigentes.
“Jamás hemos ingresado a una comunidad indígena sin la autorización expresa de su cacique”, afirmó.
Según su versión, el respeto a las autoridades, las costumbres y las comunidades siempre fue una condición fundamental para realizar sus trabajos.
También rechazó las acusaciones de que hayan pagado o engañado a indígenas para conseguir acceso a sus comunidades.
Explicó que cuando existió algún pago fue dentro de una producción audiovisual o de proyectos sociales y de ayuda comunitaria.
Habla de “diferencias personales”
Seastrand también apuntó contra algunas de las personas que actualmente cuestionan su trabajo.
Dijo que varias de ellas ya tuvieron diferencias personales y profesionales con su equipo y consideró que esas situaciones podrían estar detrás de las acusaciones.
“Hacer películas independientes en el Chaco Paraguayo es difícil”, sostuvo, mencionando además los problemas económicos que pueden aparecer durante una producción.
Aseguró que su compromiso con Paraguay continúa firme y cerró su mensaje con una frase que resume, según él, el objetivo de su trabajo: “Mostrar al mundo el Paraguay que nosotros conocemos y amamos. Un Paraguay de naturaleza, cultura, historia y personas extraordinarias”.