20 feb. 2024

¿Le hicieron problemas en casa por las Conejitas?

Palo Rubín contó que antes le hacían bromas pesadas a su señora por la cantidad de chicas lindas que lo rodeaban, pero ella supo comprender que es parte del show.

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Palo Rubín dijo que su lapa no es celosa de las conejitas.

¿Tuvo jeja’o por culpa de las conejitas? Palo Rubín habló de su esposa y su relación con El Conejo y todas las chicas lindas que pasaron por el programa, dijo que antes si los amigos le bromeaban mucho a su doña, pero ella supo tener juego de cintura.

“Sabes cuál es el problema, no sé si llamarle la liga o qué, pero la perrada quiere molestar, hubo un tiempo en que le torturaban a Sonia, ella iba a la peluquería o donde sea y ya comenzaba el tema: Che y tal cosa, che y Fulana, las bromas pesadas”, explicó en Leyendas Urbanas.

Contó que nunca tuvo problemas y que además siempre estuvo acompañado de sus hijos en la producción, por lo que la confianza era plena.

“Ya son demasiados años, después fueron entrando todos mis hijos a la producción, un tiempo estuvo Suely con su marido, después estuvo Rubencito en la producción y conducción y después Ilanita que sigue hasta ahora, ella se encarga de los invitados y de las conejitas, la ropa tiene que fiscalizar Ilanita”, comentó.

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27 años de historia

El pasado fin de semana Palo estuvo festejando 27 años de El Conejo al aire, uno de los programas más longevos y exitosos de la televisión nacional, hoy con una trayectoria forjada no faltan las marcas que quieran apostar al proyecto, pero al principio no todo fueron miel sobre hojuelas, el conductor quebró al apostar al programa.

“Casi me fui a la quiebra, estuvo muy duro, tuve dos momentos jodidos económicamente, la primera etapa de 4 meses que me había aceptado Canal 9 y había arrancado viernes el programa, terminamos los 4 meses y perdimos todo con Sonia, que eran exactamente G. 12 millones que era todo lo que habíamos ahorrado”, comentó.

Y a pesar de haber fracasado en el primer intento, él quiso continuar, por lo que tuvo que mentirle a su señora para poder invertir nuevamente el el proyecto.

“Yo le digo: Quiero renovar y ella me pregunta cuánto ganamos y yo le dije 12 millones y era lo que perdimos y con esa mentira ella acepta, pero después de eso todo mejoró”, señaló.