Solo hasta el portón del Hospital General de Luque llegaron la periodista Kiara Coronel y el equipo de prensa de Monumental AM.
Querían ingresar para hablar con pacientes, conocer cómo están funcionando los servicios y comprobar las denuncias sobre falta de insumos, medicamentos y las largas esperas para recibir atención.
Pero no pudieron pasar: un guardia les dijo que tenían una “orden” para poder entrar.
Kiara preguntó por qué no podían ingresar, teniendo en cuenta que se trata de un hospital público. El guardia le respondió que los servicios son públicos, pero que eso no significa que puedan entrar directamente.
“Como te había dicho con mi compañero, ahora mismo no se puede ingresar, porque el director está en una reunión y no se puede ingresar”, le explicó el guardia.
La periodista volvió a preguntarle por qué no podía entrar. “Pero como tal no podés venir vos e ingresar nomás porque sí”, respondió el guardia.
Kiara quiso saber entonces qué debía hacer para poder pasar.
“Y como te estaba explicando, tenés que tener tu orden”, le explicó el hombre.
“¿Qué orden? ¿Una solicitud? ¿Para poder ingresar? ¿Una nota? ¿Para pedir permiso para entrar?”, preguntó la periodista. El guardia le respondió: “Sí”.
“¿Por qué?”, insistió Kiara.
La respuesta fue corta: “Y así son las cosas”.
La periodista siguió preguntando si existía algún riesgo o algún lugar donde estuviera escrito ese supuesto requisito.
“¿Hay algún riesgo? ¿Puede pasar algo si entro?”, consultó.
“No, pero así es como está escrito”, respondió el guardia.
“Ustedes son prensa”, le dijo
“¿Dónde está escrito?”, volvió a preguntar Kiara. “En la parte administrativa”, le contestó.
La periodista quiso saber si había alguna página web o información pública donde pudiera consultar esa disposición. El guardia le tiró la pelota a su equipo: “Y tu equipo tiene que investigar esa parte”.
Incluso le dijo: “Tienen que prepararse para venir a hacer esa pregunta”. Kiara le respondió: “Tenemos que prepararnos. ¿Por qué?”. “Y porque ustedes son prensa”, contestó el guardia.
Ahí Kiara explicó por qué justamente quería ingresar al hospital.
“Y justamente porque tengo que prepararme si es para hablar con la gente y saber qué pasa dentro del hospital, cuáles son los servicios que tienen, qué no tienen. ¿Es un servicio el que venimos a hacer?”, señaló. Ante la respuesta afirmativa del guardia, volvió a insistir: “Sí, un servicio. ¿Está bien eso? ¿Y entonces?”.
Finalmente, la periodista contó que no era la primera vez que tenían problemas para ingresar al hospital.
“Bueno, compañeros, lastimosamente son guardias privadas de TAPITI SRL quienes custodian el Hospital General de Luque. No nos dejan ingresar. Esta no es la primera vez que nos ocurre algo similar”, dijo Kiara.
También comentó que otra periodista que suele cubrir información de Luque tuvo una situación diferente el día anterior. Según contó la colega, ella había podido ingresar, realizar entrevistas y hablar con el director, Luis Verón.
“No, ya no se puede más ingresar de la misma manera, pero de repente nosotros tratamos de tener un contacto directo con el director para poder ingresar”, contó la colega.
La periodista también explicó que estaba intentando hablar con el director para conocer su versión sobre una denuncia relacionada con un niño de 11 años que falleció luego de ser atendido en el hospital.
Caso del niño fallecido
Kiara recordó que, según la denuncia de la familia, el niño había acudido al Hospital de Luque el sábado 5 de septiembre por un dolor en la pierna.
Los familiares aseguran que fue dado de alta, sin quedar internado ni realizarse estudios médicos. Dos días después volvió con un cuadro más complicado y, según la denuncia, recién entonces le hicieron estudios y detectaron una peritonitis. El niño finalmente falleció.
“Reiteramos esto, compañeros, el caso específico de este niño de 11 años que a inicios de este mes se confirmaba tristemente su fallecimiento”, explicó Kiara.
La periodista señaló además que querían comprobar otras denuncias sobre el hospital, entre ellas la supuesta falta de insumos y medicamentos y las quejas de pacientes por las esperas para ser atendidos o para acceder a estudios.
Como no pudieron pasar del portón, la periodista adelantó que buscarían hablar con personas que salieran del hospital para conocer sus experiencias.
“De por ahí lo que puedo hacer es tratar de ver si la gente se anima a dar declaraciones fuera del hospital porque lastimosamente no vamos a poder entrar”, cerró.