Los presos de la cárcel de Tacumbú tienen los nervios de punta. El domingo ya hubo otra vez un homicidio.
Se comenta que una de las causas de que los internos se pongan nerviosos, es que se redujeron los días de visitas por culpa de la pandemia y el soguetismo.
Desde la cárcel, contaron que las privadas son manejadas supuestamente por un sindicato del Penal y al mandamás se le dice Tito.
Y se cobra de acuerdo a la “cara del cliente”, el que puede pagar más puede ser agendado varias veces.
Esta situación hace que los presos estén todos nerviosos porque a la suerte entran en las privadas con sus parejas. Además, desde adentro, dijeron que muchos ya están en la franja de edad para vacunarse contra el COVID-19, pero hasta ahora no les llegó la vacuna.
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Desde el Ministerio de Justicia informaron que la población penal (a excepción de las embarazadas) aún no fue inmunizada y según el cronograma de Salud, son el penúltimo grupo en recibir el biológico.
La falta de actividad con sus parejas hace que la situación se vuelva algo difícil.
Más aún porque no hay dinero y los presos que tienen más plata agarran toda la privada. El pago mínimo es de 30 mil guaraníes, una fortuna para los presos más humildes, que a lo sumo pueden pagar una vez al mes.
Esto acarrea problemas entre los internos mismos. Ya que algunos, por esa soledad misma, hace que tenga compañía masculina y cuando aparece su pareja mujer, surge ciertos celos y trifulcas.
Orlando Castillo de Mecanismo de Prevención de Torturas, dijo: “Tacumbú es siempre una penitenciaría de especial seguimiento, por la complejidad de la misma”. La organización está realizando un relevamiento de las cárceles en tiempo de pandemia. Ya visitaron Encarnación, en el Cereso, en los Centros Educativos de Cambyretá, Itauguá y Virgen de Fátima.
Algunos precios
-Privadas es 30 mil guaracas, según la hora y el día.
-Usar un celular es 10 mil por día y tener uno 200 mil mensual.
-Una heladera vale 700 mil guaraníes mensual.