De niño se imaginaba defender a la Selección y ser todo un héroe en la cancha. Esa ilusión se le hizo realidad a Carlos González el jueves, respondiendo de gran manera a la confianza que le dio el profe Eduardo Berizzo, haciéndole jugar de títular ante Chile.
El sueño se hizo realidad, luego de tanta espera y mucha paciencia tal y como señaló feliz su mamá, doña Arminda Grandell. “Estoy muy contenta por el momento de mi hijo. Mucho luchó para tener esta posibilidad, por fin se le dio y lo supo aprovechar”, expresó a EXTRA.
El partido no solo fue especial para Carlos, sino que también para toda la familia, que cuando se enteraron de que arrancaría de titular, se prepararon para vivir un partido diferente.
“Ni bien supo que sería titular ayer (por el jueves) a la tarde, Carlos me envió un mensaje, porque le pedí que me avise si iba a jugar. Entonces le envié mis bendiciones y directamente me fui a la iglesia, a rezar para que todo le salga bien y gracias a Dios así fue”, contó.
Si bien le faltó el grito sagrado del gol, Carlos fue gran protagonista, generando un penal para el segundo tanto y siendo constante peligro para la defensa rival, incluso tuvo un cabezazo que por poco y la pelota no acaba besando la red, apenas unos minutos después del primer tanto de la Albirroja.
“Yo ya dije que era un golazo, lastimosamente la pelota se fue afuera, pero estoy segura de que llegará el gol”, señaló.
“Ni bien terminó el partido me llamó, para contarme de su felicidad, aunque no es mucho de mostrar sus sentimientos. Les hicimos saber que estamos felices con él”, tiró finalmente la doña.