José Zaván (19) se retiró ayer del Hospital de Trauma después de 65 días de internación y vencer milagrosamente a la caída de un avión de la Fuerza Aérea.
Lo primero que pidió su madre, Blanca Vaccari, es que le consigan una remera de la beata María Felicia de Jesús Sacramentado, Chiquitunga.
“Ella me dijo, ‘mire Monseñor, yo desde el primer día me encomendé a ella y le dije vos necesitás una gracia y yo también necesito una ayuda’”, mencionó a EXTRA el Obispo del Chaco, Gabriel Escobar.
Sostuvo que le entregó la vida de su hijo para que sea el motivo para que ella llegue al altar (sea santa) y así se pueda salvar el joven.
Lo quieren cerca
En su comunidad de Fuerte Olimpo, Alto Paraguay, todos celebran la recuperación de Zaván y no ven la hora de tenerlo de vuelta.
“Esta situación llevó a una movilización en todo Alto Paraguay para la ayuda monetaria que se consiguió porque él era muy conocido”, dijo Escobar.
Cabe señalar que el joven ahora tendrá sesiones de fisioterapia cada dos días y por el momento vivirá en la casa de un pariente cerca de Asunción.
“La mamá no se despega de él ni un segundo. Así como estaba 24 horas con él en el hospital, así va a seguir con él”, dijo su tío Nelson Vaccari.
Fracturas varias
Respecto a las fracturas que sufrió, el familiar mencionó que desconoce en qué situación están.
“Creo que en algún momento se le va a tener que poner (platino en la cabeza)”, comentó. Afirmó que están viendo el lugar propicio para su fisioterapia.
“Solamente desde la fe podemos explicar un milagro tan grande. Cuando cayó el avión, se desprendió la parte de atrás y él salió lanzado. Los ángeles de la aeronáutica inmediatamente le retiraron a auxiliar. Si no hubiera habido esa reacción, él no iba a contar la historia”, remarcó el Obispo Escobar.
Reconoce a sus familiares
El cirujano del Hospital de Trauma, Victoriano Acuña, afirmó ayer que José Zaván quedó con secuelas neurológicas y dificultades para mover las piernas.
Pero esto no impide que reconozca a sus familiares y consuma alimentos sólidos con la ayuda de otra persona.
Agregó que no recuerda nada de lo ocurrido en el accidente y que andará en silla de ruedas. Cada día de por medio acudirá al hospital para realizar su tratamiento.
“Habla, puede comer. Estamos en manos del fisioterapista, tiene que trabajar mucho todavía con él”, mencionó.
Mencionó que tendrá un proceso de control ambulatorio por un tiempo largo. Todavía no está en condiciones de volver al Chaco.