Doce años fueron suficientes para que Óscar Rodrigo Acuña Vera demostrara que nació para maravillar en el fútbol. Desde los 6 juega en la escuela de fútbol de Caazapá, luego fue formándose a base de puro sacrificio y perseverancia.
“Su infancia no fue para nada feliz, es un chico que pasó de todo, soy mamá soltera y es por eso que verlo ahora me enorgullece tanto”, contó a EXTRA su mamá, Rosa Vera.
La doña mencionó que desde niñito fue ella quien estuvo detrás de cada gol y en cada tropiezo. “Con ayuda del profe Adrian Bogarín, él fue perfeccionando su juego y es todo un goleador ahora”, dijo.
Y precisamente su racha goleadora es la que le identifica, tanto que hasta quisieron llevarlo al extranjero. “En los campeonatos de Villarrica él salió goleador en el Apertura y Clausura 2017, en 2018 se fue como refuerzo al club Guaraní de esa ciudad y volvió a lograr ese título en 2018 y 2019, en dos categorías. Un empresario vino a verle desde Europa, quería llevarlo, pero preferimos empezar de abajo”, indicó orgullosa.
Lo más llamativo es que Óscar no entrenaba con el equipo, solo iba a jugar y aún así sí o sí se destacaba, tanto que lleva la “10” siempre. “También es capitán del equipo en ambas categorías y de la selección de Caazapá, donde juega desde los 7 años”, expresó Rosa.
El nene fue observado por Libertad, en Asunción, club con el que ahora tiene un acuerdo. “Se fue a hacer la prueba y le eligieron, tenía que ir en mayo, pero vino la pandemia. Este fin de año empieza ahí su carrera ahí. Sé que con ayuda de Dios, va a llegar lejos”, concluyó feliz Rosa.