Servicio de delivery a cambio de ropitas y accesorios para su bebé en camino es lo que ofrece don Blas Galeano, de Itauguá.
Hace casi un mes trabaja repartiendo mercaderías, después de haberse quedado sin empleo como tantos paraguayos. Antes era pintor.
“Yo había publicado que me quedé sin trabajo y apareció un ángel. ¿Sabés qué hizo la chica? Me regaló una moto. Su nombre es Paloma”, contó a EXTRA.
Mediante eso ahora recorre todo el departamento Central, cobrando a partir de 15.000 por viaje, dependiendo de la distancia.
Roperías y zapaterías son los negocios que más pedidos le dan a él y hay días en que empieza a las 7:00 y vuelve a casa cerca de la medianoche.
Aunque termina molido de cansancio al final de cada jornada, su pareja, su hijo de siete años y el bebé por nacer son su principal fuente de motivación y fortaleza.
“Me están llamando muchas personas, gracias a Dios estoy salvando para mantener el alimento en mi casa y combustible, pero no me da para comprar ni ropita, ni accesorios, ni la cunita”, expresó.
Esto último es lo que le apura porque el pequeño Mateo estaría naciendo dentro de un mes y pico.
Por eso es que con su pareja acordaron que también, en medio del resto del laburo, iban a aceptar cosas para el bebé como forma de pago para las entregas.
Lo que más anhela Blas es ser contratado como delivery por una empresa, para tener sueldo fijo. “Busco trabajo para poder tener seguro para mi familia”, manifestó.
Figurar en Informconf sigue siendo un motivo de discriminación hacia las personas, lamentó.
Para hacer pedidos, contactar por WhatsApp al (0992) 875 291, “el delivery que no te deja plantado”.
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