Fermín Torres Montiel invitó a familiares y amigos para festejar con él sus 50 pirulos, pero con su amada Laura Quintana terminaron dando el “sí” ante la sorpresa de todos.
El cumple-casorio se celebró el sábado en la comunidad de Villa Don Bosco de Loreto, departamento de Concepción.
Mientras los invitados compartían los primeros tragos, al son de la música en vivo, Fermín se levantó a brindar unas palabras y ahí le pidió a su pareja que sea su esposa.
El oficial de Justicia, que estaba como uno más en la farra, se puso el saco, agarró su libro y se acercó a la mesita que disimuladamente se preparó como para regalero.
“Todo el mundo sorprendido, hubo aplausos, gritos, felicitaciones, fue algo genial, salió exactamente como planificamos”, dijo a EXTRA don Fermín.
Cómo armaron todo
El cumpleañero contó: “Llegué a mis 50 años y queríamos hacer algo lindo y aproveché ese momento para casarme (…) Veníamos hablando y confirmamos la idea, unos dos meses atrás”.
Él quería que fuera una sorpresa para toda su gente, y Laura estuvo de acuerdo. Solo la hermana de la novia sabía.
Luego, nadie más, ni los elegidos como testigos. A ellos, por ejemplo, les pidieron sus fotocopias de cédula con la excusa de que necesitaban referencias comerciales.
Los novios llevan juntos 5 años y tienen un hijo de 3. “La vida te da oportunidades y uno tiene que ser optimista, seguir adelante y ser feliz”, finalizó Fermín.