El emprendimiento “Paraíso Verde”, de la empresa Reljuv SA, se encuentra ubicado en una comunidad cerrada de 1.600 hectáreas, en Caazapá.
En el lugar habitan alemanes, austriacos y suizos, quienes llegaron huyendo de las restricciones por la pandemia, ya que no creen en el COVID-19 y rechazan las vacunas, según señala un artículo del periódico inglés The Guardian, replicado por medios internacionales.
“Por mucho es el proyecto de urbanización y asentamiento más grande de América del Sur”, sostienen los dueños en su página web, donde describen la colonia como un refugio de las “tendencias socialistas de las situaciones económicas y políticas actuales en todo el mundo”, así como del “5G, ensayos químicos, el agua fluorada, las vacunas obligatorias y los mandatos sanitarios”.
En principio eran pocos, pero con el inicio de la pandemia vinieron muchos más. Incluso en el 2020 llegaron a tener problemas con las autoridades sanitarias locales, que intervinieron el lugar en busca de migrantes que no cumplieron los protocolos del Gobierno.
La Fiscalía llegó a allanar la comunidad en busca de extranjeros que eludieron los controles de ingreso al país.
En publicaciones de Facebook, alzan fotos mostrando a las personas sin tapabocas, entre quienes incluso hay compatriotas, quienes trabajan para ellos.
El año pasado, el expresidente Horacio Cartes y Santiago Peña, presidenciable del movimiento Honor Colorado, visitaron el lugar, al que HC calificó de “maravilla” y se puso “a las órdenes” de los propietarios del emprendimiento. Autoridades sanitarias de Caazapá están alertas ante el aumento de los extranjeros antivacunas, ya que el país está siendo azotado por una nueva ola de la pandemia.
Solo huyen de restricciones, alegan
Desde de la empresa Reljuv SA negaron que los extranjeros que llegan sean antivacunas. “En Europa, Estados Unidos y Canadá la vida está muy restringida en cuanto a la salud y por eso es lo que los extranjeros no quieren permanecer ahí”, dijo a la emisora 1020, Juan Buker, gerente de la firma. “Mañana y pasado van a entrar muchos extranjeros a vivir y todos están vacunados. Tenemos derecho a decidir qué hacer con nuestros cuerpos”, acotó.