Un poco tímido y nervioso, pero decidido a abrir una vez más su corazón al amor, Ramón (35) se presentó al evento de citas para conocer a su “korasõ jára de primavera”.
Por su lado, Lucía (38) se preparó varias horas para lucir su mejor vestido y el peinado perfecto para la ocasión.
Ayer, a primera vista ambos quedaron flechados el uno al otro y ahora pasarán a la etapa de conocerse más para ver si surge una bonita relación entre ambos.
Al igual que ellos, casi una decena de personas se presentó al evento de citas rápidas que organizó el “Arbolito Bar” del centro de Asunción a ver si encontraba a su media naranja. La mayoría se llevó una hermosa experiencia, según relataron los organizadores.
Claudia Dávalos, dueña del bar y una de las organizadoras, contó a EXTRA que esta actividad es totalmente diferente a otros eventos de levante o de la aplicación Tinder, ya que lo que busca es que las personas se conozcan por sus personalidades e intereses compartidos y no por el tipo de trabajo que tiene o su aspecto físico. “Los participantes no realizan preguntas de en qué trabajan ni si tienen autos ni nada, hablan de los gustos de cada uno, de lo que les apasiona”, dijo Dávalos.
Con antifaces
Claudia mencionó que en primera instancia los solteros usan antifaces para que no se queden solo con la impresión del rostro de la persona. Una vez que se conozcan recién pueden sacarse.
Cuando van rotando los participantes, en un ambiente en común entre todos, a cada uno de los participantes se les da un papel y bolígrafo para que escriban su nombre y número y le entreguen a la persona que les pareció interesante. El elegido puede decidir si le escribe o no a la otra persona.
Dávalos resaltó que no usan grupos de WhatsApp para proteger la privacidad de los participantes. Los organizadores son psicólogos y se encargan de que todos se relacionen entre sí y nadie se sienta apartado.
Miedo
Germán Morán, otro organizador del evento y quien guió anoche en un ciclo de charlas a los solteros, señaló a EXTRA que el evento fue un éxito y que sintió que hubo “química” en los participantes. Rescató que sí hubo personas que a la hora del encuentro no se animaron a ir al lugar, ya que tenían miedo de ser rechazados. La próxima semana harían otro encuentro de los solteros.