En la página web de la Contraloría se puede descubrir a las mujeres más millonarias de nuestra política. Algunas de ellas tienen solo en joyas lo que costaría una casa entera. Sus inversiones son diversas y podrían hasta dejar de trabajar y dejar que sus depósitos o el alquiler de sus terrenos les mantengan con los intereses.
Un marcado contraste se da con otras que están hasta el cuello por las deudas y gastan casi todo lo que ganan al mes.
En un hecho histórico, la Contraloría General de la República hizo pública esta semana la declaración jurada de funcionarios públicos entre los años 1998 y 2017, conforme a Orden Judicial.