La tremenda concurrencia en la misa del Domingo de Ramos en Capiatá (Central), realizada en la mañana del 28 de marzo, sigue dando que hablar, tras la decisión de la Fiscalía, de imputar al cura párroco José María Velasco García (84), por violación de la cuarentena, según se informó ayer.
El sacerdote “no consideró las medidas requeridas por el decreto presidencial con relación a los actos de culto, vinculadas al agendamiento previo, la distancia mínima de dos metros entre personas y un máximo de 20 concurrentes, todo en atención a los riesgos existentes por la pandemia del COVID-19”, señala el escrito del fiscal Benjamín Maricevich Farías, de la Unidad Zonal de Capiatá, encargado de la investigación del caso.
El propio pa’i había admitido que no se tomaron los datos de los presentes y que, por ello, no podía saber cuántas personas asistieron al oficio religioso, que marcó el inicio de la Semana Santa, para la Iglesia Católica.
La celebración fue transmitida en directo en las redes sociales, donde muchos usuarios se alarmaron por la gran aglomeración de personas que fueron para el tradicional pindo karai (bendición de las palmas). Velasco dijo que se alquilaron 500 sillas, pero no todas fueron ocupadas.
El Ministerio Público sostiene que se trasgredió la Ley 716/96 que “Sanciona delitos contra el medio ambiente”, en el contexto de lo que dispuso el decreto presidencial N° 5053/2020 de la fecha 24 de marzo del 2021.
El fiscal pidió 6 meses de plazo para realizar la investigación del caso, al Juzgado Penal de Garantías, que deberá fijar una fecha para que Velasco se presente a la audiencia de imposición de medidas.
El religioso se había rebelado contra la cuarentena sanitaria, porque es “para cortar la libertad del pueblo”, según declaró tras desatarse el escándalo. También sostuvo que no se puede atajar la fe de la gente.
Mientras unos lo apoyan, otros lo reprochan
El lunes santo, al día siguiente de la polémica misa, el pa’i Velasco recibió una nota del obispo de San Lorenzo, monseñor Joaquín Robledo, en la que le exhortaba a cumplir las medidas sanitarias establecidas en el decreto.
Además, monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé, le pidió ser el ejemplo, como religioso.
Muchos capiateños se pronunciaron en las redes sociales a favor del cura y algunos incluso propusieron protestar frente a la Fiscalía.