Veintiún días de agonía soportó Isidro Ramón Raymond Rivas Amadid. Para su mamá, María Bartola Amadid, al dolor de su deceso en la mañana del martes, se le sumó una gran dosis de impotencia: sospechaba que a su hijo lo habían asesinado.
El bailarín villarriqueño de 31 años, conocido por sus presentaciones en carnavales guaireños, sufrió graves quemaduras en extrañas circunstancias. Sucedió el 31 de mayo en el departamento donde vivía con su novio de 39 años, Domingo Germán Espínola, en el Centro de Villarrica (Guairá).
“Estaban tomando alcohol y tuvieron una discusión. Isidro le dijo que iba a agarrar todas sus cosas e iba a ir a casa de su mamá”, refirió el comisario Cristhian Cáceres, jefe de Investigación de Delitos de Guairá. En ese momento –según el relato de Domingo-, el novio le dijo que no podía irse por la restricción horaria de circulación, entonces Isidro supuestamente amenazó con lanzarse desde el balcón, para suicidarse.
Domingo Germán añadió que la discusión continuó hasta que Isidro tomó un recipiente con alcohol y se tiró encima. Luego, se prendió fuego. Su pareja lo trasladó desde el tercer piso del edificio hasta el sanatorio que está situado frente mismo al departamento. “Eran las 02:30 de la madrugada del 1 de junio”, expresó el comisario.
El bailarín estuvo internado primero en el sanatorio y al segundo día fue trasladado hasta el hospital del Quemado en Asunción, por la gravedad de su estado. Presentaba graves quemaduras de tercer grado en gran parte del pecho. También afectaron los brazos, piernas, abdomen y los genitales. Domingo Germán tenía también quemaduras en la mano que, según él se hizo cuando intentó auxiliarle.
Pero tras su deceso, María Bartola queriendo conocer la verdad sobre lo ocurrido aquel día se fue hasta la comisaría tercera de Asunción para denunciar a su yerno, incrédula de la versión de que intentó suicidarse.
“La mamá sospecha que Domingo le derramó el alcohol y le prendió fuego. Él (novio) es el único testigo presencial. Ni el guardia escuchó nada”, dijo Cáceres.
Tras la denuncia de la madre, la policía capitalina avisó al fiscal de Villarrica Martín Escalada. Este ordenó dos allanamientos: uno al departamento de la pareja y otro en el negocio del sospechoso, quien sigue libre, en tanto no se tengan pruebas claras que lo involucren en un crimen.
De los lugares allanados se incautaron los celulares de Isidro y su novio, una estufa, un pedazo de un colchón quemado y la grabación del circuito cerrado. Todo será peritado.
En una pelea previa, Isidro escapó
El comisario Cáceres mencionó que no era la primera vez que la pareja tuvo un conflicto fuerte. “En fecha 16 de mayo habían peleado y estamos tratando de hablar con un taxista que le trasladó a la casa de sus padres a Isidro. Ese día él salió corriendo hasta una parada de taxi que está a una cuadra para poder ir”, apuntó el comisario.
Agregó que este sería testigo clave para saber qué pasó esa noche.