22 mar. 2026

Doñas son encerradas y controladas por tóxicos

Cada vez hay más casos de violentos extremos. “No quieren que trabajen y que dependan del hombre”, dice policía.

Como salida de una película de terror es la historia de L. M. E. P (41), quien fue acosada y maltratada por más de dos años por su expareja, en Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná.

Cuando vivían juntos, la mujer era encerrada en su pieza cada vez que el hombre se reunía con sus amigos y “amigas”, según contó el abogado Pelagio Giménez. Incluso, para controlarla, él llegó a colocarle un GPS en una silla de odontología, propiedad de la mujer.

Hace dos meses dejó de molestarla; la causa se elevó a juicio oral.

Este y otros casos más son muy frecuentes, según mencionó a EXTRA Michi Moragas, de la Organización Jurídica Feminista. “La privación de libertad es una forma de violencia, no es un caso aislado. Hay mujeres que son encerradas en su casa cuando la pareja se va a trabajar”, reveló.

Además, dijo que muchas veces las chicas son aisladas del círculo de amistad y familiar para que luego no tengan a quien recurrir.

“El siguiente paso ya puede ser una privación física de libertad”, señaló Moragas.

Muchas se escapan

Varias de las denuncias por hechos de encierro las realizan las propias víctimas luego de escapar de sus agresores, según contó a nuestro diario la oficial Celia Fretes, subjefa del Departamento de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar, de Asunción.

“Hay casos de personas que les encierran a sus parejas y no les dejan trabajar o se van a sus trabajos para molestarlas, son agredidas físicamente, actúan por celos, no quieren que trabajen y que dependan del hombre”, detalló.

Por su parte, la comisaria Paulina García Latorre, de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar, de Central, indicó que tienen denuncias en donde las víctimas cuentan que sus parejas les sacaron el celular.

Contó también que un papá pilló que su hija fue encerrada por su yerno, entonces lo denunció. Ocurrió en Ñemby.

Perseguida

C. O. S (35), de Juan E. O’Leary, es acosada hace 4 años por su expareja E. A. N (41), quien cuenta con orden de captura. El hombre la acosa, sabe sus movimientos, la persigue a donde va y la amenaza. No se sabe si es controlada por GPS o por terceras personas.

Casos frecuentes

-Revisar el celular o sacarle.

-Clonar los teléfonos para controlar.

-Colocar GPS vehículos, etc.

-Controlar a través de las cámaras de seguridad.

-Exigir la ubicación en tiempo real.

- Exigir foto del lugar en donde está y con quién.

-Exigir la contraseña de sus redes sociales para controlar.