El goleador Roque Santa Cruz contó que con la vuelta de Paraguay en el Mundial puso fin a su duelo futbolístico y se atrevió a mirar la repetición de la atajada casi milagrosa que le hizo Iker Casillas en el partido de los cuartos de final de Sudáfrica 2010.
La jugada produjo al paraguayo, hoy con 44 años, una suerte de pena que no parecía sanar, pues España garantizó un triunfo agónico por 0-1 y su paso a las semifinales del torneo que marcó la consagración de la Roja como campeón.
“Hace poco me pasaron el video. Yo no lo había vuelto a ver, ni quería, pero me pasaron el video en cámara lenta, obviamente que a veces uno piensa: la pude haber pinchado, haber hecho esto o lo otro”, dijo Santa Cruz en una entrevista con EFE en la sede del club Nacional, donde se mantiene activo.
Era en el estadio Ellis Park de Johannesburgo, un 3 de julio de 2010. La selección de España ganaba desde los 83 minutos con un gol de David Villa. Un contraataque de Paraguay terminó con un remate de Lucas Barrios que Casillas repelió con mucha dificultad, tanto que el balón quedó tirado en el área chica.
El rebote cayó en los pies de Santa Cruz, la estrella de un bravo Paraguay que soñaba con el paso a las semifinales.
Pero a pesar de su brutal remate, Casillas evitó lo que parecía un gol seguro. Así se ahogaron las esperanzas de la Albirroja y los hinchas guaraníes.
Ese no fue el día de Paraguay. Antes de terminar el primer tiempo el árbitro, en decisión polémica, anuló un gol a Nelson Haedo Valdez y en el minuto 56 el mismo Casillas atajó un penalti a Oscar ‘Tacuara’ Cardozo.
Y, como si fuera poco, la Albirroja se perdió las ediciones consecutivas de Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022.
Entonces debieron pasar 16 años para que el máximo artillero de la selección paraguaya con 32 dianas se atreviera a volver a mirarse en la jugada que pudo cambiar la historia de aquél vertiginoso partido en Johannesburgo.
“Era un partido que nosotros lo podíamos ganar, lo podíamos sacar adelante porque nuestro equipo era muy compacto, muy parejo en todas sus líneas”, recordó el exjugador de Bayern Múnich, Málaga y Real Betis.
De Roque para Iker
Tras poner fin a su duelo futbolístico, cuenta Santa Cruz que le envió el video a Casillas, quien por su parte dejó las canchas en 2020 a los 39 años tras sufrir un infarto agudo de miocardio.
“Le pasé el video y le puse: ‘qué tapadón que pusiste’. Y me respondió: ‘tenías toda la portería’”, relató entre risas el incombustible delantero paraguayo.
“Iker hace un una tapada fabulosa, obviamente que él se tira también jugado a que le pegue a la pelota y, bueno, al final terminó despejando y nosotros sufriendo durante muchísimo tiempo por esa eliminación”, añadió.
Esa derrota, que ya no le duele a Santa Cruz, tuvo un atenuante tiempo después: vistiendo la camiseta del Málaga anotó en noviembre de 2014 el gol 500 que recibió Casillas en su carrera.
“Pero quería marcarle en el Mundial”, dijo con una resignada sonrisa.
Un regreso con renovado optimismo
De la mano del entrenador argentino Gustavo Alfaro, la Albirroja aseguró su presencia en el Mundial que albergarán Estados Unidos, México y Canadá.
Santa Cruz dijo a EFE que ve “con mucho optimismo” al grupo que lideran Julio Enciso y Miguel Almirón.
“No se puede esperar algo distinto porque ha cambiado el formato de los mundiales, la conformación de los grupos no tiene la dificultad por ahí de lo que podía tener en cuanto al formato anterior. Entonces, Paraguay tiene un grupo en donde clasifican dos directamente y hay todavía un mejor tercero. Eso obviamente te da muchas, muchas posibilidades de avanzar”, expresó.
Para Santa Cruz, el Paraguay ensamblado por Alfaro es “sólido” en todas sus líneas. Y el verdadero reto de la Albirroja debe comenzar a partir de la ronda de los dieciseisavos.
Garantizó que no se perderá los partidos de la selección, como lo venía haciendo desde que dio un paso al costado en 2016.
“Sufría mucho viendo a la selección sin que yo pudiera competir más por dentro de ella. Y me sentí feliz por los jugadores jóvenes que llegaban, porque todos fueron mis compañeros, yo los conocí a todos ellos, pero después me ganaba un poco la ansiedad y la envidia de ya no estar allí. Así que durante mucho tiempo opté por no mirar los partidos y ver los resultados al día siguiente”, admitió. EFE