En una noche para agigantar su leyenda, Lionel Messi anotó este martes tres goles en el triunfo de Argentina 3-0 ante Argelia en su debut en el Mundial 2026, con los que igualó el récord de goleador histórico del torneo.
El capitán albiceleste llegó a 16 tantos, empatando la marca del alemán Miroslav Klose, el mismo día en que se convirtió en el primer futbolista en jugar en seis Mundiales, un récord al que se puede sumar este miércoles el portugués Cristiano Ronaldo.
Veinte años después de debutar en Alemania 2006, Messi firmó su primer triplete en una Copa del Mundo para disparar la ilusión de la hinchada albiceleste en revalidar la corona de Catar 2022.
“Es un honor… Al final es estadística y nada más”, dijo después de haber adelantado al brasileño Ronaldo (15 goles) y al francés Kylian Mbappé (14), que también firmó un doblete el martes ante Senegal.
“Es un honor estar ahí por lo que significa estar al lado de Klose o los que están, está Ronaldo también ahí, pero creo que no significa nada. Mbappé también que hizo hoy dos”, dijo el Diez.
Jornada memorable
El primer gol se dio cuando Rodrigo De Paul, desde el círculo central, filtró una pelota a Messi para que se acomodara la pelota a la zurda y lanzara un trallazo al ángulo desde fuera del área.
Tras el descanso Argentina mantuvo el control del juego. Toda la atención de la noche se centró en cuanta más historia escribiría Messi.
Y a la media hora se encontró con un regalo de Lucas Zidane, hijo del francés Zinedine Zidane, que no pudo atrapar un disparo lejano de Mac Allister. Messi, siempre el más listo de la clase, anticipó el error y anotó a placer su segundo gol de la noche.
El delirio en el Arrowhead Stadium llegó en el minuto 77 cuando Messi culminaba el hat trick con otro remate en el balcón del área, antes de retirarse en medio de una arolladora ovación.
Una falta que fue polémica: ¿Por qué no fue expulsado Messi?
El encuentro no estuvo exento de polémica. Una jugada ocurrida durante el encuentro ante Argelia se hizo viral en redes sociales y desató una enorme polémica entre aficionados, quienes cuestionaron la decisión arbitral de no expulsar al capitán argentino.
Las imágenes muestran cómo el astro albiceleste llega con todo y taquilla sobre el gemelo (la galleta) de un futbolista argelino durante una disputa del balón. La acción generó reclamos inmediatos y sorprendió aún más porque ni siquiera fue revisada por el VAR ni terminó con una tarjeta amarilla para el delantero argentino.
La explicación apunta a la interpretación del árbitro. Según el criterio, la acción fue considerada como un lance propio del juego, entendiendo que Messi intentó disputar el balón y que no existió intención de agredir ni de golpear deliberadamente al rival.
No faltaron los plagueos del tipo: “Comienzan las ayudas”, “Si era otro jugador le mostraría la tarjeta roja”, “Hay favoritismo” y ese tipo de cosas.