Si uno ve jugar a Deportivo Capiatá en una competencia internacional y ve que tiene apenas 8 años de existencia, no puede evitar emocionarse. El Escobero es cosa seria, sin importar cuál sea el rival que está en frente. Anoche, en un típico duelo de Libertadores, el crédito de la ciudad de los mitos y las leyendas igualó sin goles ante Deportivo Táchira, un equipo tradicional del continente, y clasificó a la segunda fase previa.
Los pupilos de Diego Gavilán hicieron un primer tiempo a pedir de boca, pero pudo ser mucho mejor si lograba concretar una de las tantas chances que tuvo. Capiatá hizo todo bien en el primer capítulo, salvo un pequeño detalle, la definición.
Todavía ni se acomodaron los muchachos y el “Toto” Gamarra ya había avisado. Sumado a la falta de puntería auriazul, también hay que destacar la fenomenal actuación de José Contreras, golero venezolano, especialmente en la primera fracción.
SUFRIMIENTO
La historia fue totalmente distinta en el segundo tiempo. Fue Táchira el que estuvo merodeando el rival durante gran parte del periodo. Y ahí tuvo que aparecer toda la jerarquía de Bernardo Medina, golero capiateño, para cerrar su arco y aportar su granito de arena para esta histórica clasificación. Incluso hizo de las suyas haciendo pasar el tiempo, show que le valió una amarilla.
El zurdazo de Lusardi, el pasado lunes en el Erico Galeano, bastó para que el Escobero deje fuera de carrera a Táchira. Ahora, el Depor jugará ante la “U” de Perú en la Segunda Fase. El juego de ida será el jueves 2 de febrero, en el estadio escobero.
