El futbolista de la sonrisa eterna, Miguel Almirón, pisó territorio nacional rodeado por sus fanáticos, firmando autógrafos y tomándose fotos con ellos.
Por todas las frustraciones sufridas y los 16 años de espera, el “10” de la Albirroja prefiere experimentar al máximo con la afición lo que es la previa a la Copa del Mundo.
“Hoy ya no hay que recordar los malos momentos, hay que disfrutar de lo que se está viviendo, de lo que está viviendo el pueblo, que al final son ellos son los que se merecen esto, ojalá podamos representar bien al país”, declaró.
Miggy reconoció el respaldo que sienten de afuera. “Siempre digo que valoramos el esfuerzo que hace la gente para ir al estadio, de comprar una entrada. Eso también nos da fuerzas para jugar los partidos y ese cariño lo agradecemos”, resaltó.
Almirón sabe que por su edad (32 años), probablemente ya no le toque jugar otro Mundial y lo quiere aprovechar.
“Son sentimientos lindos, mucha ansiedad, pero uno también tiene que controlar eso. Hay que disfrutar del proceso. Algunos vamos a tener solamente una oportunidad de estar en esta competición, así que a trabajar duro para llegar de la mejor manera”, señaló.
Cubas trabaja lo emocional
El volante Andrés Cubas es muy optimista por el plantel que tiene Paraguay. “Estamos para competirle a cualquiera, tenemos excelentes jugadores que están pasando por un gran momento y que pueden marcar la diferencia”, declaró.
Admitió que por la fiebre mundialista recurrió a un apoyo externo para mantenerse enfocado. “Es inevitable sentir ansiedad, todos te hablan de eso, se vive con mucha emoción y entusiasmo pero también tenemos que poner calma a esto y disfrutarlo. Trato de estar en calma y lo trabajo con un psicólogo profesional”, contó.
“Quiero clubes paraguayos entre los cuatro mejores”
Gustavo Alfaro hizo una mini conferencia de prensa ayer al salir a hablar con periodistas en Ypané.
“Ojalá que Cerro siga adelante y esté entre los cuatro mejores, y Olimpia y todos los equipos que participan en copas internacionales”, dijo.
Instó a los clubes a apostar a los procesos, porque tienen un promedio bajo que cada entrenador apenas dirige el 20% de los partidos.
“Yo no termino de conocerles a los jugadores hasta que pasemos por una situación de adversidad. Hasta que no madurás, el camino al éxito no es una línea recta”, indicó.
Celebró los pequeños fracasos que dejan enseñanzas. “Me gustaría dejar algo que el que llegue lo ponga al siguiente nivel”, resaltó.