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Denuncia

No ingresó a la Policía por tener tatuaje

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Silvio Ramón Maqueda Cañete había probado el ingreso al Instituto Superior de Educación Policial (Isepol), pasó todas las pruebas con buen puntaje, pero se le presentó una barrera que le impidió entrar: tenía un tatuaje en la mano.

Al enterarse de que sus sueños podrían ser frustrados acudió a demartólogos para borrar la tinta de su piel, pensando que se podría considerar su caso, ya que la cicatriz posttatuaje no era eliminatorio. Sin embargo, su realidad fue distinta a la que tuvo Óscar Manuel Cristaldo Gómez, su compañero de ingreso e hijo del director de la Academia, el comisario Manuel Cristaldo Vargas, quien también tenía un tatuaje, pero incluso más grande en el brazo.

Cristaldo acudió a un amparo judicial y fue beneficiado por una Cámara de Apelaciones de la Niñez y la Adolescencia de la capital, por lo que pudo ingresar al instituto.

"Mi hijo fue excluido por llevar tatuaje y en la misma situación estaba el hijo del director de Policía, ahora me enteré por el diario que él fue beneficiado, nosotros nunca recibimos ni un llamado", reclamó Silvina Cañete, mamá del joven.