Me llamo Andrés, tengo 32 años, y según parece, tengo cara oficial de výro. Las chicas me miran y ya creen que soy ese tipo de hombre que paga todo, que nunca dice que no y que siempre saca la billetera.
A ellas no les importa si estoy corto de plata, saben que uso tarjeta de crédito y piden y piden más. Y lo peor es que, al principio, tengo que reconocer que yo les doy la razón.
Cada vez que tengo novia pasa lo mismo. Al comienzo todo es lindo: mensajitos, risas, tereré bajo el mango, promesas que parecen sinceras de parte de ellas.
Pero al poco tiempo nomás ya vienen los pedidos y las indirectas como: “amor, vamos a cenar”, “mi celular ya no da más”, “mi amiga se compró tal cosa”.
Y ahí voy yo, queriendo quedar bien, gastando plata que me costó sudor ganar. Porque yo no soy rico, soy laburante nomás, encima es fijo lo que gano, pero che výro.
Pero parece que eso no se ve, solo se ve que soy buenazo.
Nunca consigo algo serio. Nunca alguien que se quede cuando digo “este mes no puedo” o “vamos tranqui porque ya estoy corto”.
Plata
Cuando la plata se acaba, también se acaban las ganas de estar conmigo, triste es mi sitú. Y uno se queda solo, preguntándose qué hizo mal otra vez.
Ahora se viene el Día de los Enamorados y, como por arte de magia, me escriben dos ex.
Justito ahora, es muy raro que de onda así me escriban, y aunque soy výro, también me doy cuenta de las cosas. Una de ellas me puso “hola extraño”, la otra si que me dijo que estaba recordando y “añorando” “los lindos momentos”.
Y la verdad que la que me interesa todavía es la última. Yo ya sé cómo termina la película: flores caras con un cien mil incluido por cada rosa, para presumir en redes, cena cara, regalo caro y no me buscan a mí, buscan mi billetera. Y eso cansa.
Cansa sentirse usado, cansa que nadie quiera conocerte de verdad.
Yo también tengo sentimientos, tengo miedos, tengo sueños, quiero tender mi media naranja. Quiero alguien que se quede a tomar tereré conmigo aunque no haya plata para salir, que quiera remar conmigo, batallar conmigo. Pero parece que eso no existe más. Y ahora mi pregunta para vos es ¿por qué me persiguen solo por interesadas y nadie por lo que realmente soy yo? ¿Qué pasa conmigo?
La respuesta: