Tengo 41 años. Me llamo Gladis. Estoy casada hace 14 con Javier y sinceramente, ya no sé si lo que más me duele es la espalda o sentirme tan poco comprendida en mi propia casa.
Desde hace varios años tengo problemas de columna y dolores constantes en la espalda, y es como que eso se normalizó acá.
Me molesta muchísimo el cuello, tengo hormigueo hasta en el cabello te diré, en un sentido como para que se comprenda que lo que me pasa no es joda, nada agradable.
Hay días mejores y días peores, pero últimamente siento que mi cuerpo ya no responde igual.
Me levanto rígida, con dolor desde la cintura hasta el cuello, como si fuera que cargué cosas pesadas, con el frío es peor. Si alzo bolsas pesadas ahí me voy a la mierd… literalmente.
A veces algo tan simple como barrer, cocinar o agacharme para juntar algo del piso me deja demasiado adolorida.
El doctor dice que tengo que hacerme esas resonancias, tanto en espalda como en cuello, y para mí eso un ojo de la cara sale.
Imaginate si me voy a ir a IPS primero a sacar turno con un traumatólogo para que me de turno, imposible de conseguir. Me resigné y aguanto como puedo.
Este problema viene de años, pero empeoró ahora. Hay momentos donde no siento nada, pero como hace un mes estoy de corrido, sufriendo molestias, y siento que nadie puede entender lo que me pasa.
Pero lo que me tiene muy triste, agotada, como si no importara yo, es que mi marido no toma en serio lo que me pasa, si me ve acostada me dice: “no me digas que te duele ya otra vez”, “vos siempre estás enferme, no tenés que entregarte al dolor”. Me dice que si me quedo en la cama es peor, y así, tipo no me tiene paciencia.
Sus comentarios son totalmente innecesarios.
Silencio
La otra vez entré a llorar en el baño en silencio, para que no me vea porque lloro y me reta. Ese día estaba tan mal, le pedía ayuda para alzar unas bolsas del supermercado, y me respondió con una cara de hartazgo. Me siento tan, pero tan sola, tan incomprendida con todo esto.
No es que quiera que me tenga lástima ni que haga todo por mí. Solo quiero sentir un poco de apoyo, que me pregunte cómo estoy, que me diga “descansá, yo hago ahora”, Si ve que alzo algo pesado que me ayude sin que le diga.
Muchas veces no le pido luego por la cara de cul… que me pone ¿Por qué es así conmigo? ¿Acaso no le importo más realmente?
La respuesta:
Buen día mi estimada Gladis, la incomprensión por parte de los demás, muchas veces se genera por imágenes que ellos mismo tienen de nosotros, como que siempre pudimos y hoy no, o por nunca reclamos y hoy sí. No ven que el cuerpo y la persona pueden cambiar. Posiblemente ese sea el caso con tu marido, deberías hablar, exponerle que en la situación en que estas no sos útil para vos y mucho menos para la familia, pero a sabiendas que existe la posibilidad que no te tome en serio, debes consultar con un profesional, ya sea por IPS o en particular, por dos motivos, en primer lugar, tu dolencia precisa tratamiento, en segundo, con esto, te vas a munir de evidencia que respalde lo que te pasa y el apoyo que precisás de tu familia. Muy probable que así dimensionan la situación que vivís día a día y te den tu lugar y espacio.