@santula Un par de años antes de cada elección presidencial nos damos cuenta de lo difícil que resulta el proceso de construcción de liderazgos lo suficientemente fuertes e importantes como para llegar a función de gobierno. Nuestro país, como probablemente muchos otros, atraviesa por una crisis que no necesariamente pasa por la escasez de potenciales referentes sino por el temor a la función pública.
Quizá la excepción más elocuente de un liderazgo juvenil explotado en la esfera del estado sea el de la ministra Soledad Núñez, quien al menos hasta ahora no se dejó devorar por la estructura siempre corrupta y deshonesta de una institución clave en términos sociales como Senavitat. Pero el caso de Soledad parece ser el de la excepción a la regla.
¿Qué nos espera en el 2018 si no se involucran líderes honestos y capaces? Las estructuras políticas partidarias no buscan candidatos en base a perfiles que no respondan a parámetros ligados exclusivamente a la cantidad de votos que puedan obtener. Los partidos quieren ganar elecciones, no presentar a los mejores postulantes.
Para cualquier desafío serio se necesita de los mejores; los partidos deberían entrenar a sus afiliados, seleccionarlos, capacitarlos en gobernanza y en el debate de la realidad nacional. No se puede formar un líder dos años antes de unas elecciones generales.
Reitero: no dudo de la cantidad de jóvenes capaces que puedan existir o de adultos ya consagrados que de verdad quieran hacer bien las cosas. El problema pasa por el sistema que filtra a todos por el colador de las grandes estructuras a las que se deben desde el día en que llega al gobierno.
El Paraguay necesita de gente buena en cargos de poder, de perfiles gerenciales que conozcan la realidad y sientan la problemática de la pobreza como un desafío. Paraguay necesita de gente capaz, que asuma la responsabilidad de armar equipos sanos y comprometidos con hacer las cosas de manera correcta.
Solo con líderes reales, que sepan trabajar en conjunto y con honestidad y compromiso vamos a generar un 2018 alentador.